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martes, 18 junio 2019
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URGENTE
  • TÓXICO. Cebo envenenado recogido por la Guardia Civil y similar al utilizado en la finca de Marmolejo.
    TÓXICO. Cebo envenenado recogido por la Guardia Civil y similar al utilizado en la finca de Marmolejo.

Un vecino de Marmolejo, de 84 años, tendrá que sentarse en el banquillo de los acusados para responder por un delito continuado contra los animales domésticos. Presuntamente, envenenó a ocho perros que un hombre tenía guardados en una finca ubicada en los alrededores del municipio. Cuatro de los animales murieron, mientras que los otros cuatro fueron salvados gracias a la rápida intervenicón de un veterinario, que les aplicó un tratamiento paliativo. La Fiscalía pide para José S. M. una condena de 18 meses de cárcel.

Los hechos ocurrieron sobre las seis de la mañana del 16 de enero del año 2018. Las cámaras de seguridad que tenía la finca captaron cómo un hombre se acercaba a la alambrada que sirve de valla al recinto de la perrera, en el interior de las instalaciones. Comienza a arrojar algo. En las imágenes no se ve lo que es. Unas horas después, cuando el dueño de los animales acudió a la parcela, encontró a los perros moribundos, con evidentes síntomas de haber sido envenenados: vómitos y hemorragias nasales y anales. El propietario trasladó a los canes con rapidez hasta una clínica veterinaria. Sin embargo, solo pudo salvar a cuatro de ellos. Los otros cuatro fallecieron como consecuencia de lo que comieron.

La Guardia Civil recogió en el lugar diez cebos envenenados, en concreto, trozos de salchichas impregnados con un plaguicida muy tóxico y cuyo uso está prohibido en España desde el año 2007. El dueño de la finca entregó las grabaciones recogidas a los investigadores y ya apuntó a un sospechoso como presunto autor de los hechos: un anciano al que conocía de vista por tener cierta relación con su familia.

El hombre, que en la actualidad tiene 84 años, tuvo que declarar ante el Juzgado de Instrucción número 2 de Andújar en calidad de investigado. Y ahora tendrá que sentarse en el banquillo con una petición de condena de dieciocho meses de cárcel. Se trata de un de los máximos castigos solicitados en la provincia por un delito contra los animales domésticos. El acusado siempre ha negado los cargos y rechaza ser la persona que se aprecia en las imágenes captadas por las cámaras de seguridad. Por ello, su defensa solicita la libre absolución con todos los pronunciamientos favorables. El juicio, para el que todavía no hay una fecha señalada, se celebrará en un Juzgado de lo Penal.