Las autoridades rusas han denunciado la muerte de trece personas, además de decenas de heridos, como consecuencia de un ataque de las fuerzas ucranianas sobre la ciudad de Nizhnekamsk, ubicada en la provincia de Tartaristán, en el que es uno de los más mortíferos de los últimos tiempos sobre territorio ruso. El Gobierno de Tartaristán ha confirmado la muerte de doce personas, mientras que otras 39 han resultado heridas por este ataque con drones cuyo objetivo eran instalaciones industriales y civiles. La ciudad de Nizhnekamsk cuenta una de las mayores refinerías de petróleo y de productos petroquímicos de Europa. En esta ciudad, ubicada a unos mil kilómetros de la frontera con Ucrania, se ubican dos empresas especializadas en el procesamiento de petróleo y condensado de gas que no es la primera vez que son objetivo de los ataques ucranianos durante esta guerra, de la que se cumplen ya más de cuatro años y medio. El gobernador de la provincia, Rustam Minnijanov, ha declarado un día de luto por las víctimas de esta nueva ofensiva de las fuerzas ucranianas, que forma parte de la política de ataques de largo alcance contra instalaciones energéticas y refinerías que viene lanzando en los últimos meses. El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania ha confirmado el ataque sobre estas instalaciones en Nizhnekamsk, que pertenecen a la estatal petrolera y de gas natural Tatneft, así como en otros puntos de interés repartidos por otras regiones.
“La noche del 10 de agosto de 2026, como parte del plan para reducir el potencial militar del agresor ruso, las unidades de las Fuerzas Defensas Ucranianas atacaron la refineria de petróleo Taneco”, tal y como se conoce a este complejo industrial, según relata el comunicado de las autoridades militares.