Y el infierno se extinguió después de 25 días al calor de las llamas

El mes de julio de 2015 pasará a la historia como el del verano en el que Jaén vivió el incendio más catastrófico de lo que va de siglo. Cada vez que se hace una medición de la superficie quemada, aumentan las hectáreas afectadas.

30 jul 2015 / 08:53 H.

El último recuento del Infoca, realizado desde el helicóptero, matizan que el devastador incendio de Quesada se llevó por delante 9.756,78 hectáreas forestales y 342 de superficie agrícola. De esta manera, se han pasado de las 10.017 hectáreas iniciales a las 10.098 actuales, y el recuento no está cerrado. De hecho, el equipo de extinción no descarta tener que llevar a cabo una nueva inspección, pero esta vez a pie.

Lo podrán hacer con mayor tranquilidad porque, 25 días después de que se declarase, el Infoca da por extinguido el incendio de Quesada, que también afectó a los términos municipales de Cabra del Santo Cristo y Huesa. Estuvo a punto de llegar a Larva, pero la labor de los agentes evitaron, en una noche fatídica —la de la madrugada del 8 de julio— que se expendiese más todavía. El parte se firmó a las tres de la tarde, después de cerciorarse que no existe posibilidad alguna de rebrote dentro del perímetro afectado.
Ahora, comienza otra complicada labor, que no es otra que llenar de vida las miles de hectáreas que, en estos momentos, están vestidas de gris. El consejero de Medio Ambiente, José Fiscal, ya anunció el pasado viernes, durante su reunión con vecinos, una primera partida económica de 2,1 millones de euros destinada a la regeneración vegetal de la zona. Las tareas tendrán siempre en el horizonte dos grandes objetivos. Por un lado, se buscará frenar el avance de las desertización, que en la zona de Larva es más que evidente. Por otro, los trabajos deberán conseguir ser un freno para incendios futuros, es decir, que no sea con especies que alimenten las llamas. Se pretende, de esta manera, la restauración hidrológica forestal, labores que se prolongarán durante los próximos meses.

En el plazo de tres meses se prevé contar con un estudio detalle de la superficie afectada en la que predominan pinares y matorral. Además, está previsto comenzar en breve con labores de corta, eliminación de residuos y construcción de infraestructuras de corrección hidrológica. También se evalúan, ahora, las consecuencias económicas del fuego.