Villatorres planta cara a la subida de impuestos de Mariano Rajoy

Pálido y sin pulso se quedó el alcalde de Villatorres, dos días antes de acabar 2011, cuando la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, anunció la subida de impuestos. Según Sebastián López, “recaban la autonomía municipal” y, en el pueblo, “agravan” la actualización de tasas aprobada en 2007.

    15 ene 2012 / 10:23 H.

    Era un compromiso electoral de Izquierda Unida en Villatorres y, una vez que se hizo con el bastón de mando de la Alcaldía, un acuerdo plenario determinó la congelación de la factura del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) para 2012. Sin embargo, el pasado 30 de diciembre el “incumplimiento” de las promesas electorales del Partido Popular de Mariano Rajoy al aprobar una fuerte aumento del IRPF y del IBI con el fin de ayudar a cuadrar las cuentas y contener el déficit borró de un plumazo los esfuerzos del Gobierno local de Villatorres. “El Ejecutivo nos sube el IBI por decreto con el agravante de que también reducirá la aportación que hace a los ayuntamientos y la cargará a los bolsillos de los vecinos”, se queja el munícipe, que manifiesta su desacuerdo con la subida, pero —añade—: “No tenemos margen de maniobra, porque es una ley superior a nosotros y al Ayuntamiento”.

    La oposición del equipo de Gobierno de Villatorres a esta medida del Gobierno de Rajoy se debe, en buena medida, a que los vecinos ya vieron esquilmadas sus economías domésticas a raíz de la “subida bestial” —dice— que supuso la polémica actualización de todas las tasas que realizó el Gobierno socialista de Juan Antonio Expósito, en 2007. En aquel momento el IBI se encareció en Villatorres en un 38%. “Y luego, todos los años, ha aumentado un 5%, con lo cual el incremento ha sido de aproximadamente otro 20%. Y lo que ahora propone el Gobierno central, según mis cálculos, puede suponer otro incremento de un 15%”, considera. Y el problema —explica— es que, “cuando acabe la recogida de la aceituna, en Villatorres prácticamente todo el mundo estará en paro” y, con los costes actuales, ya se dan casos de pensionistas que “dedican la pensión de un mes a pagar el IBI (400-500 euros) y no tienen grandes casas”, lamenta.

    Por este motivo, y aunque es consciente de la supremacía del decreto del Gobierno, Sebastián López anuncia que, en febrero, el Ayuntamiento emprenderá una campaña informativa para explicar los términos de la subida y reiterar su rechazo a impuestos que “recaban la autonomía municipal”. “Al menos podrían haber dejado a las administraciones locales la posibilidad de decidir si querían cargarlo a los ciudadanos, pero no. No han hecho nada de eso”, sentencia, indignado, el munícipe. Nuria López Priego / Jaén