Verde, que te quiero verde
Muchas almazaras no han esperado ni siquiera a noviembre, para poner en marcha sus molinos al objetivo de extraer el mejor zumo de aceituna, el que ya llaman el aceite de aceituna verde. Y es que muchos productores entienden que nos basta con minorar los gastos de producción para rentabilizar sus empresas.
Como empresas que son, agrícolas, pero empresas, deben orientarse al cliente, y que la cooperativa o almazara no es más que un instrumento para llegar a este mercado. El mercado del aceite que tanta riqueza puede darle a nuestra provincia, no es fácil de entender. Esta campaña pasada, a pesar del importante descenso de producción, el precio apenas ha subido, e incluso se habla que podría haber enlace de almacenamiento de una campaña a otra. “Esto no hay quien lo entienda”, protestan algunos agricultores, que ven como este año la liquidación de la campaña va en números rojos.
El mercado demanda un producto de alta calidad orientado a las mesas, el cual se pagaría a un buen precio, pues el cliente valora esta diferenciación. Para llegar a este mercado hay que invertir en calidad y esperar la rentabilidad de ese valor añadido. Esta inversión supone un importante sacrificio en los productores, que tienen que adelantar la recolección, generando unos rendimientos grasos muy bajos, con gastos de recogida superiores, y sin la posibilidad de aplicar tratamientos fitosanitarios.
Pero también demanda el mercado un producto de menor calidad, orientado a cocinas, y donde el precio es el factor clave de conquista, y en el que el liderazgo en costes es la estrategia de supervivencia. En este caso el producto no es sensible a la marca, y se encasilla como producto faciliti, en el que un aumento del precio, penaliza mucho su consumo.
La campaña que se aproxima amenaza con una producción elevada, lo que hace necesario afinar la estrategia comercial a seguir. Muchas cooperativas, en esa línea de orientación al mercado, llevan a cabo políticas proactivas y se esfuerzan en sacar ese producto de calidad suprema, que permita la defensa de los aceites picuales de Jaén, y por tanto mantener el valor de un producto en su lugar de origen. Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas.
Rafael Peralta es economista