Vecinos de la aldea de El Cerrillo, en Huesa, temen quedar 'aislados'
Situación incómoda. Un grupo de vecinos de la aldea de El Cerrillo, perteneciente a Huesa, teme quedar 'aislado' después de que una sentencia reconozca a otro parcelista la propiedad del camino por el que acceden a sus casas. Los afectados creen que el vial puede cercarse cualquier día. El matrimonio formado por Antonio Fernández y María del Carmen Bayona alerta de que tres viviendas —entre ellas la suya— y once personas pueden quedar 'aisladas'.
El motivo, según dicen, radica en que una sentencia dictada en Cazorla reconoce a un propietario, tío carnal de Fernández, la titularidad de la calle de acceso a las casas, con la consiguiente capacidad para efectuar un deslinde cuando lo estime oportuno.
La pareja explica que las desavenencias con este vecino no son nuevas, hasta el punto de que mantuvieron con él juicios por otros motivos. Sin embargo, lo que más les preocupa es salvaguardar la entrada y la salida de sus viviendas. Por ello, Antonio Fernández indica que recientemente se presentó una denuncia con el fin de que se les reconozca el derecho a pasar.
El conflicto estalló hace unos años cuando el propietario abrió una zanja y luego construyó un muro. Fernández manifiesta que emprendieron acciones legales y que una resolución les dio la razón y obligó a demoler la estructura. No obstante, añade que posteriormente el parcelista con el que están enemistados fue al juzgado cazorleño, que dictó la última sentencia que reconoce la condición de propietario del camino. La decisión de la Justicia ya es firme, por lo que, de acuerdo con la familia Fernández Bayona, los habitantes de la zona están expuestos a que se produzca un cercado del acceso.
La pareja se queja de que, pese a estar escriturado a nombre del particular, el vial está asfaltado, tiene farolas y, también, conducciones de agua y saneamientos. Sostienen que así se complica la entrada a sus propiedades, situadas en el paraje Rambla de la Teja. De hecho, ambos cónyuges sostienen que el problema es mayor porque solo hay un paso alternativo, de en torno a 1,20 metros, que haría imposible que llegaran a casa en coche y, sobre todo, limitaría los movimientos de su hijo de diecinueve años, que está en silla de ruedas.
Antonio Fernández explica que, hace décadas, toda la zona era una misma propiedad, pero que luego se dividió entre su tío y su madre, cuya casa se encuentra en idéntica situación que la suya. Él cree que el camino pudo registrarse gracias a una modificación de las escrituras.
Diario JAEN intentó conocer la versión de la otra parte, que prefirió no hacer declaraciones sobre el tema. Por su parte, el alcalde de Huesa, Miguel Molina, afirma que no tiene conocimiento sobre la situación actual de un conflicto que comenzó cuando gobernaba una anterior Corporación Municipal. Sin embargo, precisa que el Ayuntamiento intentó, en su día, mediar para que hubiera una solución.
Juan Rafael Hinojosa /Jaén