Unicaja presenta su informe andaluz de previsiones económicas
Entorno Económico
El comienzo de año fue bastante esperanzador para la economía mundial, previéndose un crecimiento dual para las grandes áreas mundiales: sólido en las economías emergentes y EE.UU., y anémico y titubeante en otras economías desarrolladas, principalmente las europeas. Pero el estallido en los mercados de una nueva tormenta financiera provocada por la crisis de la deuda, en un principio de Grecia, amenaza con minar los cimientos de la Zona Euro, significa un serio inconveniente para la estabilidad financiera global y pone en riesgo la recuperación de la economía mundial.
Algunos países como Grecia, Italia, España, e incluso, Reino Unido, están sufriendo un halo de “descrédito” por parte de los mercados financieros, que se está materializando en la carestía de la deuda soberana (con diferenciales muy elevados respecto al bono alemán). Esta presión de los mercados es directamente proporcional a las dudas sobre las perspectivas de crecimiento de dichas economías, a las dificultades a las que se van a enfrentar para reducir el gasto e incrementar los ingresos en un entorno adverso: con elevados niveles de endeudamiento por parte del sector privado y con escaso o nulo margen de maniobra por parte de las políticas de demanda. En este contexto, cabe ponderar la delicada situación de la economía española a la que no le queda otra salida que emprender con urgencia reformas estructurales, las más acuciantes, la del mercado de trabajo y la reestructuración bancaria, sin olvidar actuaciones concretas que incidan en la verosimilitud de la contención del gasto del Estado y la eficiencia de sus instituciones.
Sin duda, la percepción de que el crecimiento de la economía española será inferior al del conjunto de las economías avanzadas y que estará incluso por debajo de la debilitada Zona Euro no sólo este año 2010, sino también el próximo y probablemente alguno más, es una impresión generalizada que ha sido señalada por la Comisión Europea, el FMI, la OCDE y las agencias de “rating”. Incluso el propio Gobierno de España se ha visto obligado, con motivo del reciente ajuste fiscal (aprobado a finales de mayo) a revisar las previsiones de crecimiento para 2010 y 2011, en el informe que acompaña al objetivo de Estabilidad Presupuestaria. De este modo, la mayoría de los analistas esperan un descenso del PIB en el presente año cercano al 0,5%, mientras para el próximo año el consenso espera un avance positivo, pero muy modesto (inferior al 1%).
Economía Andaluza
Tras el severo retroceso experimentado por la producción en 2009, la caída de la actividad se ha venido moderando, hasta descender en el primer trimestre de este año un 1,5% respecto al mismo periodo del año anterior. La progresiva recuperación de la economía mundial y las medidas públicas de apoyo a la demanda han posibilitado esta mejora, mostrando el PIB un avance en relación al cuarto trimestre de 2009 del 0,5%, después de casi dos años de descensos trimestrales de la producción.
Por el lado de la oferta, todos los sectores, exceptuando la agricultura, han suavizado su ritmo de descenso interanual. Sin embargo, en términos trimestrales, tanto el sector agrario, quizás como consecuencia de las duras condiciones climatológicas del pasado invierno, como la construcción, ante la finalización de algunos de los proyectos ligados al Fondo Estatal de Inversión Local y la señalada climatología, han experimentado descensos más acusados que en el último trimestre de 2009.
La producción industrial ha experimentado una notable mejora en Marzo, y tras casi dos años de descensos interanuales, el índice general ha aumentado ligeramente en relación a Marzo de 2009, aunque en Abril ha vuelto a descender. La recuperación de la producción de bienes de consumo, concretamente de no duraderos, que ha crecido más de un 10% entre Enero y Marzo, ha conseguido frenar este deterioro. Sin duda, el positivo comportamiento de la industria de la alimentación, cuya producción ha aumentado más de un 15%, y que concentra en torno a una quinta parte del empleo y la cifra de negocios del sector industrial, ha incidido en esta trayectoria.
En los primeros meses de 2010 ha continuado el ajuste de la inversión residencial, a tenor de los últimos datos publicados sobre visados de dirección de obra de los Colegios de Arquitectos Técnicos (incluyendo ya los visados para reforma), en tanto que la obra civil también ha experimentado una tendencia contractiva, tal como señalan los datos de licitación pública, trayectoria que es previsible se mantenga en los próximos trimestres dado el programa de recortes anunciado por el Gobierno. No obstante, respecto a la demanda, parece apreciarse una cierta estabilización, como reflejan los menores descensos tanto del número de hipotecas, como de compraventas del INE o de transacciones del Ministerio de Vivienda, observándose un aumento en el segmento de vivienda usada, al tiempo que los precios, aunque siguen descendiendo, han frenado su ritmo de caída.
En cuanto a los servicios, se ha moderado el descenso en la cifra de negocios, y muy especialmente en la actividad comercial y la información y comunicaciones. En el caso del comercio, la recuperación de las ventas de vehículos, y de las ventas minoristas en general, han incidido en gran medida en esta mejora, aunque el posible freno de éstas en la segunda mitad del año, por la subida del IVA y el agotamiento de las ayudas, podría de nuevo incidir en esta recuperación el comercio.
Los primeros resultados de 2010 parecen confirmar la tendencia al alza del turismo internacional, a tenor del último Barómetro del Turismo Mundial de la Organización Mundial del Turismo (OMT). No obstante, el crecimiento en estos primeros meses del año debe tomarse con
cautela, ya que se están comparando los datos con los peores meses de la crisis económica mundial (primera mitad de 2009). España ha sido uno de los países más afectados por la caída de la demanda turística, del mismo modo que Andalucía ha sido una de las Comunidades Autónomas españolas que más ha sufrido este descenso. Sin embargo, y pese a que el año 2010 puede ser también complicado, el Indicador Sintético de Actividad Turística de Analistas Económicos de Andalucía anticipa un escueto avance para el conjunto del año, en torno al 0,5%, frente al descenso del 4% en 2009.
Desde el lado del gasto, la aportación de la demanda regional ha sido bastante menos negativa, como consecuencia principalmente de los síntomas de mejora del consumo privado. En este caso, parece que los efectos del Plan de ayudas a la adquisición de automóviles no han sido tan significativos como en la segunda mitad de 2009, aunque hay otros factores que podrían haber incidido en esta trayectoria (subida del IVA).
Por otro lado, la inversión continúa su trayectoria de ajuste, si bien se ha vuelto a ralentizar su ritmo de descenso. Es previsible que las caídas en la inversión residencial sigan moderándose, aunque éste componente seguirá lastrando el crecimiento, en tanto que la inversión empresarial sigue sin dar muestras de recuperación, en un entorno caracterizado por las perspectivas de débil recuperación de la demanda, descenso de los beneficios o elevado endeudamiento.
Respecto al sector exterior, tras reducirse el déficit comercial de bienes en torno a dos tercios entre 2008 y 2009, en los primeros meses de 2010 ha vuelto a intensificarse ligeramente el saldo negativo con respecto a los tres primeros meses de 2009. El valor de las exportaciones ha seguido creciendo (de forma bastante más acusada en términos monetarios que en volumen), si bien esta trayectoria ha coincidido con el primer aumento de las importaciones (cercano al 25%) en casi año y medio, de ahí el cambio de tendencia en el déficit.
Los indicadores relativos al primer trimestre apuntan, en general, a un menor deterioro del empleo, aunque la destrucción de puestos de trabajo continúa. Según la Encuesta de Población Activa, el número de ocupados ha descendido un 3,1% respecto al primer trimestre de 2009, alrededor de dos puntos menos que en el cuarto trimestre del pasado año. Por ramas de actividad, la industria y la construcción
mantienen un notable ritmo de descenso, y sólo la agricultura ha registrado un fuerte avance en la ocupación, observándose igualmente un aumento de los asalariados en el sector público.
Al contrario que en el conjunto de España, donde la población activa acumula dos trimestres de descensos interanuales, en Andalucía el número de activos en el primer trimestre de 2010 ha experimentado un incremento interanual algo más acentuado que en el último trimestre de 2009. Este crecimiento sigue debiéndose principalmente a la mayor incorporación de mujeres al mercado laboral, así como al repunte de los activos extranjeros, que coincide con un nuevo incremento de la población extranjera en edad de trabajar, en torno aún al 3%, mientras que a nivel nacional se ha registrado el primer descenso de los últimos años (-0,4% respecto al primer trimestre de 2009). Esta trayectoria, unida a la destrucción de empleo, ha supuesto un incremento de 47.000 parados con respecto al último trimestre del pasado año, repuntando la tasa de paro hasta el 27,2%.
Por último, cabe destacar que la inflación, medida por los precios de consumo, prosigue su tendencia creciente, trayectoria que sigue especialmente ligada al incremento de los precios energéticos. Por el contrario, el resto de componentes de la cesta de consumo continúa la tendencia descendente de los últimos meses, destacando la tasa negativa en los alimentos y bebidas o la moderación en el crecimiento de los precios de los servicios. De este modo, la inflación subyacente, que descuenta los alimentos frescos y los productos energéticos, componentes más volátiles de la cesta de consumo, sigue siendo negativa, y se sitúa por debajo de la media europea.
En este contexto, las perspectivas para este año apuntan a un nuevo descenso del PIB, tanto para Andalucía como para España, del 0,5% según las previsiones de Analistas Económicos de Andalucía, estimándose para el último trimestre del año un ligero avance interanual de la producción, si bien en el segundo semestre del año, tras la subida del IVA o el agotamiento de ciertas medidas de apoyo públicas, podría observarse un cierto freno en la recuperación de la actividad. Esta previsión no ha variado respecto a la incluida en el anterior informe de Analistas Económicos de Andalucía, aunque cabría destacar la revisión al alza de la construcción y el consumo privado (aunque aún en negativo), y un crecimiento levemente más escueto de los servicios.
A tenor de estas expectativas, no es previsible que la tendencia del mercado laboral cambie en los próximos trimestres. No obstante, todo apunta a una estabilización en los niveles de empleo y a un menor ritmo de avance del desempleo. Así, según las estimaciones de Analistas Económicas de Andalucía, el número de ocupados podría descender hasta los 2,81 millones en el último trimestre del año, de forma que en el promedio de 2010 se reduciría un 2,8%. En términos interanuales habría que esperar hasta prácticamente la segunda mitad de 2011 para que se produzca un leve avance de la ocupación, si bien en términos intertrimestrales el descenso del empleo se estabilizará en el cuarto trimestre de este año.
La cifra de parados seguirá incrementándose, aunque a menor ritmo, aumentando en el cuarto trimestre del año alrededor de un 6,5%, frente al 14,5% de principios de año. Este incremento, junto al moderado avance de la población activa, situaría la tasa de paro a finales de año en torno al 28% de la población activa andaluza, un punto más que la actual, postergándose hasta el próximo año los descensos en la tasa de paro.
Análisis Territorial
En general, la contracción de la actividad ha continuado amortiguándose a principios de 2010. Así, al igual que a finales de 2009, Almería ha sido una de las provincias que ha registrado un menor descenso en el primer trimestre de 2010 (-0,4%), siendo menos intensa también que en el conjunto de Andalucía (-1,5%) la contracción en Huelva (-0,9%) y Córdoba (-1,2%). En el extremo opuesto, Cádiz, Jaén y Málaga han registrado caídas más acusadas que el conjunto andaluz, cercanas al 2%. Un descenso similar al del conjunto regional han experimentado las provincias de Granada y Sevilla. En este escenario, las perspectivas para el conjunto del año apuntan a una mejora significativa en todas las provincias andaluzas, si bien casi todas seguirán mostrando una variación negativa de la producción, con excepción quizás de Almería y Córdoba.
Coincidiendo con esta leve mejora de las expectativas en algunas provincias, el empleo ha aumentado en Almería, Córdoba y Huelva. En la provincia gaditana, por el contrario, se ha registrado una significativa reducción de la ocupación, cercana al -6%, siendo junto a Sevilla la más perjudicada por la destrucción de empleo.
El sector de la construcción continúa inmerso en un profundo ajuste que se viene prolongando en los últimos trimestres, aunque algunos indicadores empiezan a mostrar un tono menos desfavorable, llegando incluso a apreciarse un cierto dinamismo de la actividad inmobiliaria en Almería y Cádiz. Por su parte, la actividad turística sigue dando muestras de mejora, en especial, la demanda extranjera, y sólo en Almería, Jaén y Málaga ha descendido el número de viajeros extranjeros hasta abril, aunque la incertidumbre sigue siendo elevada.
Entorno EconómicoEl comienzo de año fue bastante esperanzador para la economía mundial, previéndose un crecimiento dual para las grandes áreas mundiales: sólido en las economías emergentes y EE.UU., y anémico y titubeante en otras economías desarrolladas, principalmente las europeas. Pero el estallido en los mercados de una nueva tormenta financiera provocada por la crisis de la deuda, en un principio de Grecia, amenaza con minar los cimientos de la Zona Euro, significa un serio inconveniente para la estabilidad financiera global y pone en riesgo la recuperación de la economía mundial.
Algunos países como Grecia, Italia, España, e incluso, Reino Unido, están sufriendo un halo de “descrédito” por parte de los mercados financieros, que se está materializando en la carestía de la deuda soberana (con diferenciales muy elevados respecto al bono alemán). Esta presión de los mercados es directamente proporcional a las dudas sobre las perspectivas de crecimiento de dichas economías, a las dificultades a las que se van a enfrentar para reducir el gasto e incrementar los ingresos en un entorno adverso: con elevados niveles de endeudamiento por parte del sector privado y con escaso o nulo margen de maniobra por parte de las políticas de demanda. En este contexto, cabe ponderar la delicada situación de la economía española a la que no le queda otra salida que emprender con urgencia reformas estructurales, las más acuciantes, la del mercado de trabajo y la reestructuración bancaria, sin olvidar actuaciones concretas que incidan en la verosimilitud de la contención del gasto del Estado y la eficiencia de sus instituciones.
Sin duda, la percepción de que el crecimiento de la economía española será inferior al del conjunto de las economías avanzadas y que estará incluso por debajo de la debilitada Zona Euro no sólo este año 2010, sino también el próximo y probablemente alguno más, es una impresión generalizada que ha sido señalada por la Comisión Europea, el FMI, la OCDE y las agencias de “rating”. Incluso el propio Gobierno de España se ha visto obligado, con motivo del reciente ajuste fiscal (aprobado a finales de mayo) a revisar las previsiones de crecimiento para 2010 y 2011, en el informe que acompaña al objetivo de Estabilidad Presupuestaria. De este modo, la mayoría de los analistas esperan un descenso del PIB en el presente año cercano al 0,5%, mientras para el próximo año el consenso espera un avance positivo, pero muy modesto (inferior al 1%).
Economía Andaluza
Tras el severo retroceso experimentado por la producción en 2009, la caída de la actividad se ha venido moderando, hasta descender en el primer trimestre de este año un 1,5% respecto al mismo periodo del año anterior. La progresiva recuperación de la economía mundial y las medidas públicas de apoyo a la demanda han posibilitado esta mejora, mostrando el PIB un avance en relación al cuarto trimestre de 2009 del 0,5%, después de casi dos años de descensos trimestrales de la producción.
Por el lado de la oferta, todos los sectores, exceptuando la agricultura, han suavizado su ritmo de descenso interanual. Sin embargo, en términos trimestrales, tanto el sector agrario, quizás como consecuencia de las duras condiciones climatológicas del pasado invierno, como la construcción, ante la finalización de algunos de los proyectos ligados al Fondo Estatal de Inversión Local y la señalada climatología, han experimentado descensos más acusados que en el último trimestre de 2009.
La producción industrial ha experimentado una notable mejora en Marzo, y tras casi dos años de descensos interanuales, el índice general ha aumentado ligeramente en relación a Marzo de 2009, aunque en Abril ha vuelto a descender. La recuperación de la producción de bienes de consumo, concretamente de no duraderos, que ha crecido más de un 10% entre Enero y Marzo, ha conseguido frenar este deterioro. Sin duda, el positivo comportamiento de la industria de la alimentación, cuya producción ha aumentado más de un 15%, y que concentra en torno a una quinta parte del empleo y la cifra de negocios del sector industrial, ha incidido en esta trayectoria.
En los primeros meses de 2010 ha continuado el ajuste de la inversión residencial, a tenor de los últimos datos publicados sobre visados de dirección de obra de los Colegios de Arquitectos Técnicos (incluyendo ya los visados para reforma), en tanto que la obra civil también ha experimentado una tendencia contractiva, tal como señalan los datos de licitación pública, trayectoria que es previsible se mantenga en los próximos trimestres dado el programa de recortes anunciado por el Gobierno. No obstante, respecto a la demanda, parece apreciarse una cierta estabilización, como reflejan los menores descensos tanto del número de hipotecas, como de compraventas del INE o de transacciones del Ministerio de Vivienda, observándose un aumento en el segmento de vivienda usada, al tiempo que los precios, aunque siguen descendiendo, han frenado su ritmo de caída.
En cuanto a los servicios, se ha moderado el descenso en la cifra de negocios, y muy especialmente en la actividad comercial y la información y comunicaciones. En el caso del comercio, la recuperación de las ventas de vehículos, y de las ventas minoristas en general, han incidido en gran medida en esta mejora, aunque el posible freno de éstas en la segunda mitad del año, por la subida del IVA y el agotamiento de las ayudas, podría de nuevo incidir en esta recuperación el comercio.
Los primeros resultados de 2010 parecen confirmar la tendencia al alza del turismo internacional, a tenor del último Barómetro del Turismo Mundial de la Organización Mundial del Turismo (OMT). No obstante, el crecimiento en estos primeros meses del año debe tomarse con
cautela, ya que se están comparando los datos con los peores meses de la crisis económica mundial (primera mitad de 2009). España ha sido uno de los países más afectados por la caída de la demanda turística, del mismo modo que Andalucía ha sido una de las Comunidades Autónomas españolas que más ha sufrido este descenso. Sin embargo, y pese a que el año 2010 puede ser también complicado, el Indicador Sintético de Actividad Turística de Analistas Económicos de Andalucía anticipa un escueto avance para el conjunto del año, en torno al 0,5%, frente al descenso del 4% en 2009.
Desde el lado del gasto, la aportación de la demanda regional ha sido bastante menos negativa, como consecuencia principalmente de los síntomas de mejora del consumo privado. En este caso, parece que los efectos del Plan de ayudas a la adquisición de automóviles no han sido tan significativos como en la segunda mitad de 2009, aunque hay otros factores que podrían haber incidido en esta trayectoria (subida del IVA).
Por otro lado, la inversión continúa su trayectoria de ajuste, si bien se ha vuelto a ralentizar su ritmo de descenso. Es previsible que las caídas en la inversión residencial sigan moderándose, aunque éste componente seguirá lastrando el crecimiento, en tanto que la inversión empresarial sigue sin dar muestras de recuperación, en un entorno caracterizado por las perspectivas de débil recuperación de la demanda, descenso de los beneficios o elevado endeudamiento.
Respecto al sector exterior, tras reducirse el déficit comercial de bienes en torno a dos tercios entre 2008 y 2009, en los primeros meses de 2010 ha vuelto a intensificarse ligeramente el saldo negativo con respecto a los tres primeros meses de 2009. El valor de las exportaciones ha seguido creciendo (de forma bastante más acusada en términos monetarios que en volumen), si bien esta trayectoria ha coincidido con el primer aumento de las importaciones (cercano al 25%) en casi año y medio, de ahí el cambio de tendencia en el déficit.
Los indicadores relativos al primer trimestre apuntan, en general, a un menor deterioro del empleo, aunque la destrucción de puestos de trabajo continúa. Según la Encuesta de Población Activa, el número de ocupados ha descendido un 3,1% respecto al primer trimestre de 2009, alrededor de dos puntos menos que en el cuarto trimestre del pasado año. Por ramas de actividad, la industria y la construcción
mantienen un notable ritmo de descenso, y sólo la agricultura ha registrado un fuerte avance en la ocupación, observándose igualmente un aumento de los asalariados en el sector público.
Al contrario que en el conjunto de España, donde la población activa acumula dos trimestres de descensos interanuales, en Andalucía el número de activos en el primer trimestre de 2010 ha experimentado un incremento interanual algo más acentuado que en el último trimestre de 2009. Este crecimiento sigue debiéndose principalmente a la mayor incorporación de mujeres al mercado laboral, así como al repunte de los activos extranjeros, que coincide con un nuevo incremento de la población extranjera en edad de trabajar, en torno aún al 3%, mientras que a nivel nacional se ha registrado el primer descenso de los últimos años (-0,4% respecto al primer trimestre de 2009). Esta trayectoria, unida a la destrucción de empleo, ha supuesto un incremento de 47.000 parados con respecto al último trimestre del pasado año, repuntando la tasa de paro hasta el 27,2%.
Por último, cabe destacar que la inflación, medida por los precios de consumo, prosigue su tendencia creciente, trayectoria que sigue especialmente ligada al incremento de los precios energéticos. Por el contrario, el resto de componentes de la cesta de consumo continúa la tendencia descendente de los últimos meses, destacando la tasa negativa en los alimentos y bebidas o la moderación en el crecimiento de los precios de los servicios. De este modo, la inflación subyacente, que descuenta los alimentos frescos y los productos energéticos, componentes más volátiles de la cesta de consumo, sigue siendo negativa, y se sitúa por debajo de la media europea.
En este contexto, las perspectivas para este año apuntan a un nuevo descenso del PIB, tanto para Andalucía como para España, del 0,5% según las previsiones de Analistas Económicos de Andalucía, estimándose para el último trimestre del año un ligero avance interanual de la producción, si bien en el segundo semestre del año, tras la subida del IVA o el agotamiento de ciertas medidas de apoyo públicas, podría observarse un cierto freno en la recuperación de la actividad. Esta previsión no ha variado respecto a la incluida en el anterior informe de Analistas Económicos de Andalucía, aunque cabría destacar la revisión al alza de la construcción y el consumo privado (aunque aún en negativo), y un crecimiento levemente más escueto de los servicios.
A tenor de estas expectativas, no es previsible que la tendencia del mercado laboral cambie en los próximos trimestres. No obstante, todo apunta a una estabilización en los niveles de empleo y a un menor ritmo de avance del desempleo. Así, según las estimaciones de Analistas Económicas de Andalucía, el número de ocupados podría descender hasta los 2,81 millones en el último trimestre del año, de forma que en el promedio de 2010 se reduciría un 2,8%. En términos interanuales habría que esperar hasta prácticamente la segunda mitad de 2011 para que se produzca un leve avance de la ocupación, si bien en términos intertrimestrales el descenso del empleo se estabilizará en el cuarto trimestre de este año.
La cifra de parados seguirá incrementándose, aunque a menor ritmo, aumentando en el cuarto trimestre del año alrededor de un 6,5%, frente al 14,5% de principios de año. Este incremento, junto al moderado avance de la población activa, situaría la tasa de paro a finales de año en torno al 28% de la población activa andaluza, un punto más que la actual, postergándose hasta el próximo año los descensos en la tasa de paro.
Análisis Territorial
En general, la contracción de la actividad ha continuado amortiguándose a principios de 2010. Así, al igual que a finales de 2009, Almería ha sido una de las provincias que ha registrado un menor descenso en el primer trimestre de 2010 (-0,4%), siendo menos intensa también que en el conjunto de Andalucía (-1,5%) la contracción en Huelva (-0,9%) y Córdoba (-1,2%). En el extremo opuesto, Cádiz, Jaén y Málaga han registrado caídas más acusadas que el conjunto andaluz, cercanas al 2%. Un descenso similar al del conjunto regional han experimentado las provincias de Granada y Sevilla. En este escenario, las perspectivas para el conjunto del año apuntan a una mejora significativa en todas las provincias andaluzas, si bien casi todas seguirán mostrando una variación negativa de la producción, con excepción quizás de Almería y Córdoba.
Coincidiendo con esta leve mejora de las expectativas en algunas provincias, el empleo ha aumentado en Almería, Córdoba y Huelva. En la provincia gaditana, por el contrario, se ha registrado una significativa reducción de la ocupación, cercana al -6%, siendo junto a Sevilla la más perjudicada por la destrucción de empleo.
El sector de la construcción continúa inmerso en un profundo ajuste que se viene prolongando en los últimos trimestres, aunque algunos indicadores empiezan a mostrar un tono menos desfavorable, llegando incluso a apreciarse un cierto dinamismo de la actividad inmobiliaria en Almería y Cádiz. Por su parte, la actividad turística sigue dando muestras de mejora, en especial, la demanda extranjera, y sólo en Almería, Jaén y Málaga ha descendido el número de viajeros extranjeros hasta abril, aunque la incertidumbre sigue siendo elevada.