Unas 80 personas propinan una paliza a cinco agentes de Policía Nacional en Huelva
Unas 80 personas propinaron hoy una paliza con bates de béisbol, palos y piedras a cinco agentes de Policía Nacional de Huelva en la calle Gonzalo de Berceo de la capital onubense, de los cuales uno tuvo que ser trasladado a un centro de urgencias por un traumatismo "fuerte" en la cabeza debido al impacto de una pedrada.
Según explicó a Europa Press el secretario provincial de la Confederación de Policía (CEP) en Huelva, Rafael Alvarez Gutiérrez, los otros cuatro heridos registraron heridas de carácter leve, como hematomas y arañazos, y debido a la reyerta los vecinos dañaron las puertas y rompieron las lunas de cinco vehículos de policía. Los hechos se desencadenaron cuando a las 12,30 horas dos de estos agentes patrullaban por la citada calle y, tras observar a dos personas que les resultaron "sospechosas", les pidieron que se identificaran. Tras comprobar que los dos eran hermanos y uno de ellos era menor, el mayor de edad salió corriendo huyendo de los agentes. En ese momento, uno de ellos lo alcanzó y procedió a tumbarle en el suelo para interceptarlo, momento en el que empezó a salir gente de las viviendas de la zona armados con palos, piedras y bates de béisbol para atacar a los agentes. Debido a ello, los efectivos pidieron refuerzos para poder defenderse ya que estas personas mantenían una actitud "muy agresiva" contra ellos y llegaron a temer por su integridad física. Así, cuatro minutos más tarde llegaron más agentes, quienes tuvieron que utilizar sus porras e incluso dar tiros al aire para poder disolver la pelea. A causa de este conflicto, los agentes detuvieron a los dos hermanos y a sus padres, a quienes se les practicarán diligencias. Además, Alvarez apuntó que posiblemente el próximo martes día 3 estas personas pasen a disposición judicial. Asimismo, señaló que Policía Nacional se va personar como acusación particular contra los detenidos pues sus compañeros agredidos estaban realizando un servicio de seguridad a todos los ciudadanos y "no se puede consentir los golpes y los insultos que han recibido".