Unas 300 personas se concentran en Granada contra una ordenanza que regula la prostitución o el arte callejero

Unas 300 personas, entre los que se encontraban artistas  callejeros, representantes de asociaciones pro-derechos humanos y de  distintos colectivos y ciudadanos individuales, se han concentrado  hoy en la Plaza del Carmen de Granada, en día de pleno municipal,  para alzar su voz en contra de la ordenanza de la convivencia. 

    27 nov 2009 / 16:35 H.

    Bajo el grito de 'la calle es para quien la pisa' los asistentes,  que han sido convocados por el 'boca a boca' y a través de 'Facebook'  pero auspiciados por la plataforma en la que se integran asociaciones  como Granada Acoge, Anaquerando, o REC, entre otras, han portado  pancartas con los lemas 'Prohibir no es la solución' o 'La ordenanza  cívica nos roba la calle' y han utilizado pelotas, balones, ropa  tendida o instrumentos musicales para mostrar su rechazo al texto  normativo, que regula, entre otras cuestiones, el ejercicio de la  prostitución en la calle, la mendicidad o el arte callejero. Han leído además diferentes manifiestos, repartido octavillas en  las que se ofrecen 'clases de civismo' por "político corrupto  mentiroso y estafador" destinadas a "desempleados, trabajadores sin  contrato, inmigrantes sin recursos, vendedores ambulantes,  indigentes, artistas callejeros, jóvenes y estudiantes sin futuro".  Un grupo de varios dibujantes de cómics han ofrecido a los asistentes  un tebeo que, bajo el nombre de 'La ordenanza por el encabronamiento  granadino granaíno', hace un repaso sarcástico sobre las  prohibiciones contempladas en el texto.

    José María Fernández, como portavoz de REC, dedicada a trabajos de  acción socio-educativa, criticó que en la redacción de la ordenanza  se haya dejado a un lado a los colectivos sociales y, aunque  reconoció que ésta tiene aspectos positivos, incidió en que sus  "puntos débiles" echan "por tierra" su totalidad y, en ese sentido,  solicitó la redacción de un nuevo documento consensuado.  Del actual, según dijo, pagan sus consecuencias "indigentes,  mendigos, artistas callejeros, trabajadores del sexo o vendedores  ambulantes", y de hecho ya están comenzando a ser sancionados.  No obstante, según consideró, los responsables de su redacción "no  son tontos" y, según predijo, comenzarán a aplicarla más  contundentemente una vez que se haya reducido el "interés mediático"  y la "presión social". 

    Por su parte, Agustín Carmona, de la asociación gitana  Anaquerando, incidió en las consecuencias que la ordenanza, que  consideró "abusiva", está teniendo para los vendedores ambulantes,  que "tienen que salir corriendo como si fueran delincuentes" cuando  lo que hacen "es ganarse el pan para sus hijos", más en la actual  situación de crisis. El representante de la asociación juvenil  Ilíber, Juan Manuel Ramos, también criticó que el Ayuntamiento no  haya contado con las asociaciones y ONG y lamentó que no se hayan  tenido en cuenta ni siquiera las alegaciones presentadas al texto. Los asistentes a la concentración, que no contaba con la  autorización de Subdelegación, han llegado a protagonizar escenas  emulando el espíritu de mayo del 68, ofreciendo flores a los agentes  de la Policía Nacional y Local que velaban por la seguridad, sin que  se hayan registrado incidentes. La Policía Local ha cifrado en 120 el  número de manifestantes, si bien algunos de los representantes de las  asociaciones han elevado este dato a unos 500.