Una segunda juventud
Fue actor secundario en una de las jugadas para la historia del Real Jaén de forma involuntaria, con un penalti al poste que abrió aquel minuto de vértigo ante el Huracán Valencia en 2013. El pie salvador de Raúl Gaitán confirió a su error el rango de anécdota e hizo posible que, dos años más tarde, Santi Villa pueda echar la vista atrás para rescatar la mejor vivencia en sus cuatro temporadas en el club. “Nunca olvidaré el día del ascenso y el primer partido en la Liga Adelante con el Éibar, por todo lo que significaba”, revela el interior izquierdo, uno de los pocos futbolistas que se mantiene del grupo de héroes que escribió aquella epopeya en La Victoria.
Dos campañas después, Santi Villa (Linares, 1982) surca la banda izquierda por los campos de Segunda División B y vive, a sus treinta y tres años, uno de los mejores momentos de su carrera profesional. El centrocampista firma su mejor arranque goleador desde que llegó al club en 2012 procedente del Cacereño. Figura como máximo realizador del Real Jaén —igualado con Hugo Díaz— en la competición de Liga, con tres tantos, el último en la primera victoria a domicilio del curso ante el Real Betis B, y también vio puerta en dos ocasiones en el partido contra el Begíjar de la Copa Diputación. “Me encuentro bien físicamente. Las lesiones me han respetado hasta ahora y tengo la confianza del técnico, pero la clave es trabajar duro todos los días en los entrenamientos”, aclara. Titular indiscutible para Gonzalo Arconada en el comienzo de la campaña, Santi Villa aporta, junto a otros hombres como Quesada, Sutil o Nando, la dosis necesaria de experiencia a un plantel que derrocha juventud. “Han llegado futbolistas jóvenes con calidad y hambre de fútbol. La mezcla es buena. Los más veteranos del equipo intentamos ayudarles en su proceso de adaptación y aprendizaje, mientras que ellos nos contagian la ilusión del que empieza”, apunta.
Mañana, el renovado proyecto del Real Jaén intentará mantener su progresión en el duelo contra el Recreativo de Huelva, a las doce y media del mediodía en La Victoria. En opinión de Santi Villa, el clásico andaluz puede ser la oportunidad idónea para confirmar las buenas sensaciones de la anterior jornada y escalar posiciones en el grupo. “No debemos vender la piel del oso antes de cazarlo, pero tener cerca la posibilidad de estar entre los cuatro primeros es algo que siempre ilusiona en el día a día”, aclara, al tiempo que incide en la ventaja del factor campo frente a un rival en crisis de resultados: “Debemos hacer valer que jugamos en nuestro estadio y con nuestra gente. El Recreativo no atraviesa por su mejor momento de forma, pero es un histórico del fútbol y está capacitado para hacernos daño si nos relajamos”. De hecho, Santi Villa considera fundamental hacer de La Victoria un fortín. “Ganar fuera en una categoría tan igualada es difícil, como demuestra que el primer éxito se hiciese esperar hasta el pasado domingo”, expresa. “Si encontramos la regularidad, no renunciaremos a nada”, avisa el linarense, muestra perfecta de que la experiencia es un grado y que el fútbol, en ocasiones, regala una segunda juventud.