Una odisea por la supervivencia

Nuria López Priego/Jaén
La suerte está echada y la partida se juega en el hospital Reina Sofía de Córdoba. A las ocho y media de la mañana estaba previsto que comenzara la operación a corazón abierto de Fernando Cortés, el niño de 9 meses de Pegalajar que sufre tretalogía de Fallop.

    25 ene 2012 / 11:30 H.

    Su hermano José será intervenido el lunes. Mientras, las muestras de solidaridad hacia la familia se suceden.
    Con los nervios concentrados en la frente después de algo más de una semana de espera hasta que el jueves pasado le confirmaron el día de ingreso en el hospital, el matrimonio Cortés Cortés hizo los bártulos y, ayer por la mañana, puso rumbo al “Reina Sofía”, de Córdoba con sus dos hijos, José (tres años) y Fernando (nueve meses). Arropados por familiares de Tarragona, Cádiz y Málaga, llegaron al hospital cordobés alrededor de la una de la tarde, después de un ajetreado viaje de algo más de dos horas con pinchazo de rueda incluido “a mitad de camino”. Y, una vez allí, se produjo el ingreso inmediato de Fernando. Aquejado de tretalogía de Fallop, el menor fue internado en la tercera planta del hospital a la espera de que, hoy, a las ocho y media de la mañana, los médicos lo intervengan a corazón abierto en una operación que se presume vital, ya que, de ser exitosa —como apuntaba la madre—, el pequeño será “liberado” de las ataduras que, hasta ahora, lo mantenían conectado las veinticuatro horas a una máquina de oxígeno y a un pulsioxímetro.
    En cuanto al mayor, José, que sufre CIA, un defecto en la pared muscular que separa las cavidades derechas del corazón de las izquierdas, será intervenido el lunes, precisó Coral, que recalcó que la familia permanecerá “unida” y no abandonará el hospital hasta que los pequeños salgan de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Y, así, mientras los Cortés Cortés se enfrentan a los tragos más duros, las muestras de solidaridad se suceden y, una vez más, exceden los límites de Pegalajar. Porque, a la ayuda brindada por la asamblea local de IU en Pegalajar, la asociación Fuente de la Reja y el Colectivo de Mauritanos en España, se adhiere ahora Joaquín González. Dueño de un céntrico bar en Arjona —“Los Medios”—, confiesa que la lectura de la historia de esta familia en el periódico le puso “el vello de punta” y, tocado directamente por la enfermedad que padece su hijo, tras consultarlo con su esposa, llegó a la conclusión de que, en medio de una crisis que no se apiada de nadie, lo único que el hombre no puede perder es su humanidad.
    Por este motivo, ha decidido que, este año, las ganancias que le reporte la comida de San Valentín que le llena el bar desde hace siete ediciones las destinará a ayudar económicamente a una familia que adolece de recursos y que, desde mayo del año pasado, “okupa” una casa en Pegalajar. “Yo no quiero publicidad, ni nada. También tengo que pagar mis letras y gracias a Dios voy tirando, pero una cosa así es más importante que todo”. Lo dice un hombre que vio cómo una invaginación intestinal le robaba por momentos a su único hijo a la edad de cinco años.  “Fue muy duro y salimos adelante —recuerda— con la ayuda de la familia y de todo el pueblo. Además, todo nos lo ha pagado la Seguridad Social, pero tuve que vender un bar porque estaba más en Córdoba que aquí”. Tragando saliva, explica: “Cuando te dicen que tu hijo se va a morir dentro de unos días o de tres meses te da todo igual”. Pero, con mucha lucha, no sin más de un susto y con continuas idas y venidas al Reina Sofía, de Córdoba, su hijo, Antonio, siguió cumpliendo años. Hoy, tiene catorce y su padre, con la historia de los hermanos Fernando y José Cortés en la cabeza, piensa que ahora es el turno de estos “chiquillos”, de que sigan viviendo.
    Puede realizar una donación, en la Caja Rural de Jaén, en la cuenta 3067 0115 26 2272843612.