Una mujer, hospitalizada tras ser maltratada en la carretera

Caso impactante y grave de violencia machista. La discusión entre un matrimonio de nacionalidad inglesa acabó con el marido detenido en los calabozos del Ayuntamiento y la esposa hospitalizada. Los hechos ocurrieron el domingo por la noche en la A-335, conocida popularmente como carretera de Montefrío. La pareja, que ronda los cincuenta años, viajaba de vuelta a La Pedriza —donde reside actualmente en un casa que ha alquilado en la calle Iglesia— cuando comenzó una disputa entre ambos cónyuges.

09 jun 2015 / 12:30 H.

 

En un tramo, situado entre el cruce de La Hortichuela y la aldea de destino, el varón paró el coche y, supuestamente, agredió a su cónyuge. Después, se marchó hasta el domicilio de los dos, según pudo saber este periódico. La mujer fue hallada en la cuneta por personas que circulaban en otro vehículo. Algunos conductores incluso confundieron la escena con un accidente de tráfico. Después de recibir aviso, se personaron en el lugar agentes de la Guardia Civil y profesionales sanitarios. Ante la dimensión de las lesiones, la herida tuvo que ser ingresada en el Hospital de Traumatología de Granada. En cuanto al marido, John G., fue arrestado.
La víctima de los supuestos malos tratos, después de lograr el alta regresó a la vivienda ayer por la tarde. Presentaba contusiones en la cabeza y otras zonas del cuerpo, llevaba un collarín y tenía una pierna vendada, al parecer con posible fractura. Está previsto que hoy el presunto autor del ataque, que carece de antecedentes, sea puesto a disposición judicial. Habrá que ver si la mujer finalmente presenta denuncia. La Justicia también deberá tener en cuenta la declaración de los testigos y la existencia de un parte que detalla las lesiones de la fémina. En el caso de que la víctima opte por no denunciar la agresión, la Fiscalía puede continuar con el caso de oficio, dada la entidad de las heridas infligidas.
En la aldea pedricera la sensación general es de sorpresa. Según explican a Diario JAÉN fuentes vecinales, el matrimonio era “normal” y no había dado problemas en ningún momento desde que llegó hace alrededor de ocho años. Los habitantes de la pedanía manifiestan que nunca apreciaron agresividad del hombre hacia su mujer ni discusiones en público. De acuerdo con los residentes en la pedanía, ambos tienen un hijo, ya mayor de edad, que está fuera. Añaden que la pareja había arrendado un inmueble porque estaba reformando su propia casa.