Una menor acusa a su expareja de raptarla y agredirla sexualmente
La Guardia Civil busca a un hombre de nacionalidad rumana que, presuntamente, secuestró y abusó sexualmente de la que todavía es su esposa, una compatriota de tan solo 17 años. La chica denunció en la Comisaría que el hombre la había metido por la fuerza en un coche para llevarla a una casa donde la violó. Todas las hipótesis están abiertas.
La historia es, cuando menos, rocambolesca. Comienza en la mañana del pasado domingo. La menor se presentó en las dependencias policiales de la calle Arquitecto Berges. Iba sola, no llevaba documentación encima y presentaba una herida en la parte inferior del labio. A los agentes les relató que 36 horas antes se encontraba en un parque cercano al centro para menores infractores existentes en el Puente Tablas. La chica cumple allí una medida correctora por un delito cometido con anterioridad. Estaba esperando que llegaran sus amigas cuando el que se presentó en el lugar fue su todavía marido, un hombre también de nacionalidad rumana y con el que, según ella, ya no mantiene ningún tipo de relación sentimental. La joven relató que el hombre le propuso volver a estar juntos. Sin embargo, ella se negó a retomar el contacto. La reacción de su esposo fue agarrarla del brazo y meterla por la fuerza en el coche, tal y como consta en las diligencias abiertas en la Comisaría por detención ilegal, agresión sexual y lesiones.
A continuación, la maniató y le tapó el rostro con un jersey para que no pudiera ver. El hombre inició la marcha y condujo durante un buen rato. Cuando le quitó la prenda de ropa de los ojos, la chica estaba en mitad del salón de una casa de campo, una vivienda que no fue capaz de reconocer, según explicó en su denuncia. Allí, el hombre le propuso tener relaciones sexuales, algo a lo que ella se negó “en reiteradas ocasiones”. Por eso, finalmente, fue forzada mediante golpes y amenazas.
Rafael Abolafia / Jaén
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