Una doble maldición

En el Génesis 3:17-19, leemos 'Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él, maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida, espinos y cardos te producirá y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan….' 'Trabajo' viene del latín 'tripalium', que significaba 'tres palos'.

    02 may 2012 / 10:43 H.

     Era un instrumento de tortura formado por tres estacas a las que se amarraba al reo. En la vigésimo segunda edición del DRAE, acepción novena, se dice de trabajo: “Penalidad, molestia, tormento o suceso infeliz”. Aunque algunos se empeñen en inculcar que el trabajo no es una maldición, sino dignidad creativa, la Iglesia nunca lo glorificó; todo lo contrario, le dispensó un carácter punitivo. Buen ejemplo de ello lo da siendo la institución, que junto con la nobleza, ha vivido siempre del sudor de los demás. En la Edad Media, por ejemplo, para pertenecer a la Orden de Santiago, los caballeros debían acreditar “que sus antepasados no habían sido factores, comisionistas, curtidores, cambistas ni ejercido arte alguna mecánica o vil”. En un texto de Cristóbal Lozano, “El rey penitente”, de finales del XVII, se observa con claridad para “trabajo” los significados de persecución, enfermedad, pobreza, guerras y muerte. Marx, en sus primeros escritos, lo consideró una “actividad personal” creativa, pero al comprobar la forma en que se ejercía en las sociedades de explotación, pidió su abolición. En el campo de concentración de Auschwitz colgaba un enorme letrero que decía “El trabajo os hará libres”.
    Celebramos el Día del Trabajo para recordar las luchas por reducir la tortura a una jornada de ocho horas. ¿Quién considera hoy que el sacrificio de soportar ocho horas de trabajo, con jefe incluido, es un regalo que dignifica su vida?: traumas psíquicos, acoso moral, “síndrome del quemado”. El estrés laboral disfrazado de patologías musculares, gastrointestinales o fatiga, afecta en España, según datos de la Fundación Europea para la Mejora de  las Condiciones de Vida y Trabajo, a cuatro de cada diez asalariados y a la mitad de los empresarios que desarrollan su actividad en este país. En España, las bajas laborales causan unas pérdidas de más de 90.000 millones de euros al año. Si pensamos en positivo, la Reforma Laboral del PP, de ideología demócrata-cristiana, solo intenta enviarnos a todos al paro para liberarnos de la maldición bíblica que nos condena a trabajar, aunque algunos consideren que no trabajar es una condena. Una doble maldición muy bien expresada por Víctor Jara: “Me matan si no trabajo y si trabajo me matan”. 
    Guillermo Fernández Rojano es escritor