Una calle que no es de Jaén

En la ciudad de Jaén gobierna el Partido Popular, y su alcalde es Enrique Fernández de Moya. Y aceptada así la premisa mayor y pasando a la menor, se puede concluir sin dificultad que la calle Obispo Stúñiga o no pertenece a Jaén o el señor alcalde la “anotó” con rotulador de color rojo en su agenda de trabajo en el Ayuntamiento. Predicó en el discurso de su toma de posesión que gobernaría “con austeridad y transparencia urbanística”. Falso de toda falsedad. Porque esta calle le importa un pimiento a él y a su concejal de urbanismo. El acerado que va desde el Paseo de la Estación, bordeando parte de la fachada del futuro museo ibérico, tiene trozos intransitables, y baches. Y, además, coches mal aparcados que cierran el paso de acceso, y cinco bloques de hormigón colocados por la policía local el Domingo de Ramos para facilitar el paso de una procesión, y allí siguen abandonados sin que nadie los recoja. Es el hastío, el cansancio y hasta el hartazgo hacia esta clase política que nos gobierna hacia los ciudadanos y sus demandas. Lapidaria la contestación de un policía local a quién solicité su ayuda: “¡Bueno, ese es un problema ya muy viejo¡”. Y lógicamente caí en cuenta que ese sería también el “pensar” de su jefe, es decir, el alcalde de Jaén.

    01 jun 2014 / 22:00 H.