Un veinteañero ingresa en prisión por secuestrar a su exnovia

Francisco Javier A. G. ha pasado su primera noche en prisión preventiva. Este vecino de la capital, de tan solo 20 años, está acusado de nueve delitos. Entre ellos, el secuestro de su exnovia, una chica menor de edad y a la que no se podía acercar por tener vigente una orden de alejamiento. Fue detenido el jueves, tras permanecer cinco días oculto en un piso de Torredonjimeno.

    25 feb 2012 / 10:46 H.

    Detención ilegal, maltrato, amenazas, coacciones, quebrantamiento de condena, conducción temeraria, conducción sin permiso, atentado a agentes de la autoridad y desobediencia grave. Esa es la larga lista de delitos que se le imputan a Francisco Javier A. G., un vecino de la capital que, hace ahora una semana, protagonizó una espiral de violencia y furia sin control. Ayer, fue enviado a la cárcel.
    La historia arranca el pasado viernes 17 por la tarde. Al parecer, el joven no aceptaba la ruptura de la relación planteada por su novia dos semanas antes. Presuntamente, la había estado acosando con mensajes y llamadas constantes. Según el relato de ella, la encontró en la zona de la Puerta del Ángel. Allí, tras una breve discusión, la cogió por la fuerza y la introdujo en su coche. Contra su voluntad, Francisco José A. G. la llevó hasta el negocio que regenta su madre, en la calle Marcelo Espínola, muy cerca de la Universidad. A voces, le exigió que le diera las claves de acceso a su perfil de “Tuenti”. Incluso, llegó a golpearla en varias ocasiones. La madre de Francisco Javier A. G. se dio cuenta de la gravedad de la situación. Fue ella la que avisó a la Policía.
    La reacción de su hijo no se hizo esperar. Volvió a agarrar a su exnovia y a meterla por la fuerza en el asiento delantero de su Opel Zafira. Poco después, telefoneó a su progenitora diciendo que iba a matar a la chica y que, después, se iba a suicidar. Hubo una segunda llamada, según confirman fuentes judiciales. En esta ocasión, para asegurar que había cumplido con la primera parte de su amenaza.
    La Policía activó un amplísimo dispositivo de búsqueda, sobre todo en la zona de La Manseguilla y el Puente Tablas, donde se pensaba que podía estar Francisco Javier A. G. Una patrulla localizó el Opel Zafira en un carril paralelo a la A-44, cerca del Hotel Triunfo. Los agentes encendieron las sirenas para darle el alto. El joven, lejos de detenerse, aceleró. El vehículo policial le cortó el paso y Francisco Javier A. G. lo embistió. Después, intentó arrollar a un policía que se había bajado del “zeta”. No lo consiguió por la agilidad del agente, que se arrojó al suelo. El joven continuó su loca escapada en compañía de su exnovia, a la que amenazó de muerte en varias ocasiones. Poco después, volvió a  colisionar con otro automóvil de la Policía y logró huir.
    Ahí se le perdió el rastro. Según el testimonio de la chica, fueron hasta una zona del Puente Tablas, donde, finalmente, la liberó. La encontró un vecino, que telefoneó a Comisaría. Francisco Javier A. G., según contó al juez ayer, abandonó su coche y durmió esa noche en el campo. Después, un amigo lo llevó hasta Torredonjimeno. Ha permanecido cuatro días oculto en el piso de un amigo. La Policía ha estado buscándolo durante todo este tiempo, mientras que daba protección permanente a la víctima. Finalmente, el pasado jueves los investigadores dieron con el paradero del joven.
    Dos agentes de paisano vigilaron la vivienda en la que se refugió. Francisco Javier A. G. se percató de su presencia y huyó por una terraza comunitaria. De tejado en tejado, emprendió una peligrosa escapada, con los agentes pisándole los talones. Finalmente, fue detenido. Ha pasado la noche en los calabozos de la Comisaría y ayer pasó a disposición del Juzgado de Violencia sobre la Mujer. Su titular, Miguel Sánchez Gasca, decretó su ingreso en prisión preventiva por petición de la Fiscalía.
    Rafael Abolafia /¿ Jaén