Un vecino de Mancha Real lucha por la custodia de su sobrino contra su hermana

José Rodríguez Cámara /Mancha Real
Ramón Rodríguez Molina no está dispuesto a dejar que su sobrino, de 5 años, salga de su casa así como así. Denuncia que su propia hermana le pidió que se hiciera cargo del menor porque no podía mantenerlo. La mujer ahora lo reclama y él no esta dispuesto a entregarlo, para garantizar su bienestar.

    30 nov 2012 / 11:18 H.

    La vivienda de Ramón Rodríguez, en una bocacalle de la principal vía de Mancha Real, no tiene lujos, pero ahí cría a sus cuatro hijos, en un 'verdadero hogar'. Quiere hacerle hueco a un niño más, también de “su sangre”, a su sobrino de 5 años. La madre del menor, una de los seis hermanos que tiene este hombre —nacido en Larva y que residió también en Pozo Alcón— se lo entregó, según asegura. Como prueba de ello, muestra un documento, firmado por su hermana, su mujer y él mismo, con fecha 21 de agosto. En el escrito, fechado en Linares-Baeza, se alude a los problemas de la mujer y que esta fue la que llevaba de la mano al niño cuando su tío y la esposa de este lo recogieron. Ese día, lo trajo de Barcelona, la segunda parada tras las islas, relata Ramón Rodríguez.
    “Vivía en Canarias. Mi otra hermana era la que cuidaba al niño y le dijo que ya no podía hacerse cargo de él, porque su madre no lo atendía. Al final, le dije que me lo trajera a mí”, sostiene el vecino de Mancha Real mientras enseña el escrito que contiene un párrafo que reza: “Nos hacemos cargo (del sobrino)”. “Tenía, en un rincón, 750 euros, me he gastado más de 400 en ropa para él, llegó con unos pantalones cortos, en chanclas y con unas bambas”, afirma Rodríguez, que defiende que, al contrario que su hermana, él sí tiene recursos para atender al niño. “Me gano la vida con los ‘piercing” y los tatuajes”, aclara el tío. “No busco beneficio con esto, al contrario, pero es lo único que puedo hacer, no quiero que mi sobrino esté tirado”, deja claro. “Aquí tiene colegio, está bien”, justifica y, luego, tras reflexionar un poco, anuncia: “Si se lo lleva, no será fácil y pienso controlar dónde está, que se vea que no está bien”. Y es que la “adaptación” del pequeño a la nueva familia está “amenazada”, lamenta, por la llegada de su hermana a Jaén. “Ahora quiere llevárselo, como si no ocurriera nada”, critica Rodríguez, que afirma que ha puesto en marcha todo “el proceso” para convertirse en el tutor legal. Recurrió a la Justicia y, aunque sostiene que lo intenta desde agosto, en sus palabras, “todo el mundo ha estado parado”.
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