Un útil ejemplo de vida
He seguido con interés cada una de las informaciones que han publicado sobre Javier Anguita, desde su llamada desesperada para evitar la prisión, hasta su testimonio publicado hace solo unos días. Por desgracia, en mi familia tuve un caso muy próximo en el que, el final no fue tan feliz como el del caso que nos ocupa.
Los innumerables esfuerzos realizados por parte de todos cuantos rodeamos a este familiar fueron en vano, ya que faltó, como sí ocurrió en el caso de Javier, su voluntad para acabar con esa situación de dependencia y empezar una nueva vida, alejado de las adicciones. Su ejemplo, por ello, puede ayudar a otros muchos que no consiguen ver la luz al final del túnel, así como constituirse por sí mismo en un rayo de esperanza para quienes piensan que ya nada pueden hacer por su ser querido. Felicito al periódico porque en sus páginas haya podido dar a aliento a quienes aún están luchando y encuentran en el testimonio de Javier un empujón de moral para seguir adelante, para convencerse, a pesar de las adversidades, de que otro final es posible. Cuando fallan las fuerzas para continuar, pequeños ejemplos como este pueden servir de aliento a quienes han tenido la mala fortuna de tener a un familiar preso por las adicciones, un mal que hoy sigue destruyendo vidas y familias.
Rosa López Bueno / Jaén