Un plan promoverá la cultura emprendedora entre el alumnado

El Consejo de Gobierno ha aprobado el Plan para el Fomento de la  Cultura Emprendedora en el sistema educativo andaluz, que destinará  492 millones de euros durante los próximos cinco años a promover la  capacitación del alumnado andaluz en el desarrollo de proyectos  empresariales y de mejora de las posibilidades de empleo. 

    28 jun 2011 / 16:14 H.


    Esta iniciativa, prevista en el VII Acuerdo de Concertación Social  de Andalucía, se llevará a cabo en todos los niveles de la educación:  Primaria, Secundaria Obligatoria, Bachillerato, Formación  Profesional, Formación para el Empleo y Enseñanzas Universitarias,  según ha explicado en rueda de prensa posterior a la reunión del  Consejo de Gobierno el consejero de Economía, Innovación y Ciencia,  Antonio Ávila.
    El documento, redactado por las consejerías de Educación;  Economía, Innovación y Ciencia, y Empleo, con el acuerdo de los  agentes sociales y económicos, establece 154 medidas para fomentar  los valores y capacidades favorables a la cultura emprendedora, tanto  en el aprendizaje del alumnado como en la labor del profesorado.
    Estas acciones, que se pondrán en marcha a partir del próximo  curso 2011-12, se reparten entre los niveles educativos no  universitarios (59), universitarios (50) y de la formación para el  empleo (45). Sus principales ejes serán la formación del profesorado,  la cooperación empresa-escuela y la creación y adaptación de  contenidos y materiales.
    Entre las medidas previstas destacan la oferta de asignaturas para  el fomento del emprendimiento y de talleres teórico-prácticos sobre  creación de negocios; la elaboración de los correspondientes  materiales educativos; el diseño de simuladores empresariales  virtuales, y el impulso a las actuales cátedras de emprendimiento y  de empresas innovadoras y creativas con la promoción de nuevos  patrocinios.
    Asimismo, se pondrán en marcha programas como 'Conociendo a  nuestras empresas' (organización de visitas a centros productivos);  'Financia mi idea' (plataforma de proyectos innovadores financiada  con microaportaciones desde el entorno), 'Universidad Emprende e  Innova', y 'Fomento de Vocaciones Empresariales'. A ellos se suman  iniciativas como 'Emprendemos en familia' y 'Mi municipio emprende',  que fomentarán la implicación del entorno familiar y de los entes  locales en pequeños proyectos emprende-dores promovidos desde los  centros educativos.
    Otra medida destacada será la creación de unidades emprendedoras y  viveros de empresas en los Centros Integrados de Formación  Profesional. Estos institutos son los que realizan una oferta  unificada de las enseñanzas de FP Inicial y FP para el Empleo, con  una especialización en sectores productivos concretos. Además de la  actividad docente, desarrollan también funciones de acreditación de  las competencias profesionales de los trabajadores e incluyen  servicios de información y orientación laboral.
    Las acciones recogidas en el plan, según Avila, se encuadran en  ocho grandes objetivos generales, como son promover la innovación, la  creatividad, la responsabilidad y el emprendimiento; impulsar la  implicación de profesores y alumnos; reforzar el papel del  profesorado como factor clave de aprendizaje; facilitar al alumnado  las competencias para explorar y desarrollar sus talentos y  posibilidades; reconocer y valorar las vocaciones más relevantes;  interconectar los sistemas educativo y productivo; crear un marco de  cooperación entre entidades e instituciones, e implicar al conjunto  de la sociedad, con especial referencia a las familias, los medios de  comunicación y las corporaciones locales.
    El plan aprobado por el Consejo de Gobierno se apoya en numerosas  experiencias y buenas prácticas que durante los últimos años se  vienen promoviendo tanto desde el sistema educativo como desde los  distintos sectores implicados. Además, buena parte de sus medidas se  basa en un proyecto experimental realizado durante el curso 2010-11  en 16 centros de Educación Primaria, Secundaria, Bachillerato y  Formación Profesional. 
    Esta medida, junto a la colaboración de equipos de expertos en los  distintos ámbitos, ha permitido incorporar procesos, métodos y  recursos didácticos sobre la cultura emprendedora en todas las etapas  formativas.