Un modelo sostenible y de futuro acorde con las nuevas exigencias que marcan los mercados
En los últimos años, el auge que han venido experimentando los sistemas de certificación de producto ha favorecido el desarrollo de sistemas productivos que, como la Producción Integrada, establecen normas para asegurar el respeto al medio ambiente, mayor eficacia en el uso de recursos y la calidad. Desde 2003, con 38.210 hectáreas, la superficie de Producción Integrada en olivar en Andalucía ha crecido de manera significativa hasta llegar a las 253.315 hectáreas en 2009, lo que se traduce en un aumento de 215.107.
El progresivo e importante incremento de la superficie de Producción Integrada en el cultivo del olivar pone de manifiesto la cada vez mayor aceptación que tiene entre los agricultores este modelo productivo, por el que la Consejería de Agricultura realiza una apuesta firme, puesto que se basa en el empleo óptimo de los insumos —combustibles fósiles, fitosanitarios, medicamentos veterinarios, piensos y fertilizantes—, que son sustituidos, siempre que sea posible, por prácticas y tecnologías sostenibles más respetuosas con el medio ambiente (lucha biológica, abonado orgánico, umbrales de tratamientos, etcétera).
En Producción Integrada, parte del presupuesto debe basarse en un uso eficiente de los medios y factores de producción —suelos, pastos, variedades de cultivo, disponibilidades del agua, medios de lucha contra las plagas y enfermedades, etcétera—, siempre teniendo como meta final la conservación de los recursos, la economía de las explotaciones y las exigencias sociales en materia de calidad y seguridad alimentaria.
El oleicultor que ha optado por el modelo de Producción Integrada está apostando por un método sostenible y de futuro, adaptado a las nuevas exigencias marcadas por los mercados. Además, aporta ventajas importantes al agricultor, ya que le garantiza un asesoramiento técnico cualificado gracias al cual obtiene un mejor aprovechamiento de los recursos, racionalizando los medios de producción, lo cual se traduce en una reducción de costes y la mejora de la economía de las explotaciones.
Otro de los beneficios que se desprenden de la Producción Integrada es que sus productos cuentan con un valor añadido en los mercados, al ser reconocidos por los consumidores como alimentos de calidad. Pero no todas las ventajas recaen sobre el agricultor, ya que al adoptar estas prácticas, el oleicultor también contribuye a la preservación de su entorno medioambiental.
El olivar, al igual que ocurre en el ámbito nacional, es el principal protagonista de la Producción Integrada en Andalucía. La superficie de la comunidad autónoma representa una 97% de la superficie nacional, y se ha venido multiplicando por 5 desde el año 2003, distribuyéndose principalmente entre las provincias de Sevilla, Granada, Málaga y Córdoba.
Compromiso institucional
La comunidad autónoma andaluza es pionera en Producción Integrada, contando con una amplia experiencia ya que esta práctica se lleva realizando desde 1991. El apoyo que desde entonces viene prestando el Gobierno de Andalucía a esta práctica como uno de los modelos de agricultura sostenible se ha visto reflejado en el aumento anual de hectáreas y agricultores acogidos al sistema, así como el del número de reglamentos específicos para los cultivos más importantes de la agricultura andaluza, siempre atendiendo la demanda del propio sector.La Consejería de Agricultura y Pesca promueve la Producción Integrada a través de la campaña Compromiso Verde. Su objetivo es hacer llegar las bondades de este sistema de producción, tanto a los productores como a los consumidores, de modo que este distintivo sea sinónimo de calidad, confianza y seguridad, cualidades que diferencian a los productos obtenidos mediante estas prácticas del resto.