Un jurado popular considera culpable al hombre que mató a su mujer a martillazos en Huelva

El hombre de 69 años de edad J.B.F., que asesinó presuntamente en  agosto de 2007 en Beas (Huelva) a su compañera sentimental, F.P.G. de  59 años, tras asestarle un total de 18 martillazos, quien reconoció  los hechos hoy ante un jurado popular en el juicio celebrado hoy, ha  sido considerado culpable por éste. Así lo explicaron a Europa Press fuentes cercanas al caso, quienes  aseguraron que tanto el Ministerio Fiscal como la acusación  particular han solicitado para J.B.F. un total de 15 años de cárcel y  20 años de alejamiento de la familia de la víctima.

    20 jul 2009 / 18:40 H.

    Durante su declaración, J.B.F. reconoció que acabó con la vida de  su compañera mientras ésta dormía, no obstante apuntó que "si  volviera atrás, no lo haría nunca en la vida". Por su parte, Carrero  señaló esta mañana que "este señor es humilde y sensato, sin  problemas con la ley ni con los vecinos, pero no pudo soportar la  presión de tener que abandonar a la persona que quería". Según expone el escrito de conclusiones provisionales, al que tuvo  acceso Europa Press, ambos estaban unidos desde 2002, cuando  decidieron convivir en el domicilio de la víctima. Durante estos  años, la convivencia entre la pareja fue buena hasta que, en los  últimos meses, debido al cambio de carácter y los celos que el  agresor manifestaba, se resintió la relación.
    Así, la víctima expresó su deseo de que una vez que terminaran las  fiestas, la cuarta semana del mismo mes de agosto, abandonara el  domicilio que habían compartido. J.B.F. llegó a manifestarle días  antes de quitarle la vida que si ella lo dejaba "él se suicidaría y  sería el último día de su vida". Siendo consciente de que se le estaba agotando el plazo que F.P.G.  le había dado para dejar el domicilio, según relata el escrito, sobre  las 15,00 horas del día 23 de agosto, y viendo que dormía la siesta  en la mecedora, se dirigió al corral de la casa en la que guardaba  herramientas, cogió un martillo tipo machota, de 32 centímetros de  longitud, y se acercó por detrás, con intención de quitarle la vida,  comenzó a propinarle martillazos en la cabeza hasta matarla.
    Acto seguido, se cambió de ropa y zapatos, al estar manchados de  sangre, y colocó un paño en el rostro de F.P.G., así como dio aviso  de los hechos a la Guardia Civil. Como consecuencia de los hechos, la  víctima sufrió lesiones mortales de necesidad, consistentes en  traumatismo craneoencefálico severo, fractura ósea completa, que se  extendía en profundidad, entre otros.
    En el momento de su muerte tenía 59 años y cuatro hijos mayores de  25 años. Este caso de violencia de género, el último que ha tenido  lugar desde entonces en la provincia, conmocionó a la provincia y al  municipio de Beas. Además, esta mujer se convirtió en la primera  víctima de la violencia de género en la provincia onubense desde  octubre de 2004.