Un cazador encuentra en Lopera un proyectil de artillería de la Guerra
José Luis Pantoja/Lopera
Bombas de la Guerra Civil española siguen apareciendo en los campos de Lopera. El próximo diciembre se cumplirá el 75 aniversario de la batalla loperana y en, al menos, media docena de ocasiones se han desplazado hasta el término municipal los artificieros de la Guardia Civil Tedax de Granada para hacer explotar algún proyectil de artillería. Así ocurrió ayer.
José Luis Pantoja/LoperaBombas de la Guerra Civil española siguen apareciendo en los campos de Lopera. El próximo diciembre se cumplirá el 75 aniversario de la batalla loperana y en, al menos, media docena de ocasiones se han desplazado hasta el término municipal los artificieros de la Guardia Civil Tedax de Granada para hacer explotar algún proyectil de artillería. Así ocurrió ayer.
Explosionaron uno tipo rompedor, de calibre 120 milímetros, de 38 centímetros de largo y 12,5 centímetros de diámetro.
Un vecino lo encontró semienterrado cuando cazaba en una reguera, en el paraje del Cerro Peralta, junto a la antigua Nacional IV Madrid-Cádiz, donde aún se conservan varios restos de la contienda levantados por el bando nacional, un búnker y un nido de ametralladoras. Acto seguido, dio parte en el cuartel de la Guardia Civil y miembros de la Benemérita alertaron por radio a sus superiores de la aparición del artefacto. Al día siguiente, se personaron en Lopera miembros del Servicio de Desactivación de Explosivos de la Guardia Civil (Tedax) de Granada, que, acompañados por agentes de la Guardia Civil del municipio hasta el lugar en el que fue hallado el proyectil. Debido a que el lugar no reunía las condiciones de seguridad, se decidió su retirada a una cantera existente a las afueras del municipio. Una vez establecido un perímetro de seguridad en la zona para impedir el acceso involuntario de cualquier persona o vehículo en un radio de unos 500 metros aproximadamente, estos profesionales del Cuerpo procedieron a la explosión controlada del proyectil. En el lugar quedaron los restos de metralla.
Estos artefactos afloran a la superficie debido a las labores agrícolas y a los efectos de erosión del agua, como fue el caso de este último proyectil encontrado en el término municipal. Dado que aún sigue habiendo personas que guardan artefactos de este tipo en sus domicilios sin saber el peligro que ello entraña, desde las instituciones se hace un llamamiento a la ciudadanía para que, cuando encuentren en cualquier parte del campo un artefacto de los descritos, no solo no lo manipulen, sino que tampoco lo lleven a sus domicilios particulares. Se recomienda que, rápidamente, den cuenta del hallazgo realizado en el cuartel de la Guardia Civil más próximo, pues, aunque han pasado 75 años desde el cruento fratricidio español, según uno de los miembros del Tedax, “estos artefactos mantienen su carga y su dispositivo de iniciación intacto con el grave riesgo para su manipulación y su transporte y, en ningún caso, se deben golpear ni ser arrojados al fuego, ya que esto puede provocar su activación”.