Un catálogo localiza más de 600 elementos del patrimonio oleícola en diez comarcas andaluzas
Diez grupos de Desarrollo Rural andaluces, los de Filabres Alhamilla, Guadajoz-Campiña Este de Córdoba, Sierra Morena Cordobesa, Subbética Cordobesa, Arco Noreste de la Vega de Granada, Valle de Lecrín-Temple, Campiña Norte de Jaén, Sierra de Cazorla, Sierra Mágina y Sierra Sur de Jaén han desarrollado una acción conjunta que ha permitido elaborar el primer catálogo del patrimonio oleícola de Andalucía,
Diez grupos de Desarrollo Rural andaluces, los de Filabres Alhamilla, Guadajoz-Campiña Este de Córdoba, Sierra Morena Cordobesa, Subbética Cordobesa, Arco Noreste de la Vega de Granada, Valle de Lecrín-Temple, Campiña Norte de Jaén, Sierra de Cazorla, Sierra Mágina y Sierra Sur de Jaén han desarrollado una acción conjunta que ha permitido elaborar el primer catálogo del patrimonio oleícola de Andalucía,gracias a la financiación de la Consejería de Agricultura y Pesca. Iniciativas como esta, que consisten en poner en valor el patrimonio natural, cultural, monumental, histórico y paisajístico olivarero, remiten precisamente a uno de los principales objetivos de la Ley del Olivar, que, en estos momentos, se halla en fase de debate parlamentario.
El punto de arranque de este trabajo de investigación han sido los territorios rurales en los que el agroecosistema del olivar juega un papel destacado, bien como monocultivo del que depende toda una comarca —como es el caso de la Subbética Cordobesa o de la Sierra Sur de Jaén— coexistiendo con otros cultivos, como ocurre en Sierra Mágina, o incluso con una presencia más residual, como sucede en la de Filabres-Alhamilla.
Se trata de un inventario en el que se recogen las principales manifestaciones del mundo olivarero, en el que se localizan los recursos patrimoniales existentes, tanto materiales como inmateriales. De esta manera, la acción conjunta llevada a cabo por los diez GDR recoge seiscientos treinta elementos del patrimonio oleícola que, según se indica en este catálogo, solo constituyen una parte del patrimonio existente en Andalucía, si bien se trata de un registro que supone un punto de partida.
Riqueza patrimonial. A los primeros seiscientos treinta elementos localizados que documentan las manifestaciones patrimoniales referentes al olivar, generadas durante varios siglos por las poblaciones locales, se incorporarán nuevas manifestaciones a través del portal web www.patrimonioleicola.com, mediante una innovadora iniciativa que permite a la ciudadanía, a las personas creadoras y poseedoras de este patrimonio, trasladar a la entidad gestora de sus contenidos (el GDR Sierra Mágina) nuevos bienes que se sumarán al catálogo.
Para la elaboración, se ha llevado a cabo un trabajo de campo durante dos años, en el que se han seleccionado los elementos y las expresiones del patrimonio cultural y natural oleícola más relevantes. Para ello se ha contemplado que sean bienes percibidos como patrimonio por la población, que sean elementos y manifestaciones identificativos para colectivos que los han creado, usado y conservado hasta el presente, que los bienes documentados dispusieran de un alto valor material y también de un elevado significado cultural, socioeconómico y simbólico para la población y que contasen con potencial para utilizarse en el futuro en proyectos y líneas de acción sobre la valorización socioeconómica del patrimonio.
Las tradicionales almazaras y las cortijadas olivareras han sido prioritarias para documentar el trabajo de campo, si bien no han sido los únicos elementos catalogados. Se han obtenido datos, también, sobre paisajes olivareros extraordinarios, comidas tradicionales cuyos componentes son, en gran medida, derivados del aceite y/o las aceitunas o museos locales, entre otros. Junto con estos elementos, que son muy conocidos, el catálogo recoge otros más insólitos, como los sistemas de trabajo en olivares de zonas concretas, un impresionante cancionero en torno al mundo olivarero o nuevas iniciativas basadas en productos tradicionales pero presentadas y comercializadas bajo parámetros de la nueva mercadotecnia, entre otros.
Se trata, así, de “un patrimonio muy extenso, variado y de carácter tanto material como inmaterial, con valores culturales y naturales al mismo tiempo”. Procesos de trabajo como los desarrollados para la repostería tradicional, la elaboración de jabón casero, de utensilios de esparto o la producción y embotellado de aceite son manifestaciones culturales vivas vinculadas al olivar, que suponen recursos patrimoniales que han quedado, también, en el primer catálogo de patrimonio oleícola andaluz. Este trabajo de investigación pretende ir más allá y ser la base de nuevas acciones conjuntas de cooperación orientadas a la puesta en valor de estos recursos patrimoniales culturales y naturales del olivar y del aceite, con un enfoque de desarrollo rural sostenible entre las comarcas andaluzas donde el sector juega un papel destacado.