Un año de cárcel por agredir a un policía en la protesta del 19 de julio
A María José le cuesta cara la patada que le dio a un policía nacional después de la manifestación del pasado 19 de julio en Jaén. El Juzgado de lo Penal número 1 de Jaén considera probado que golpeó en los genitales al agente cuando procedía a su identificación en la calle Bernabé Soriano.
Ella siempre dijo que no lo golpeó. Su versión —en la vista del 1 de agosto— fue que sacó un dispositivo para hacer fotografías a agentes que identificaban a un grupo de manifestantes una vez acabada la protesta y que, cuando vieron la cámara, la tiraron al suelo, la redujeron —con golpes— y la metieron en el furgón policial. Sin embargo, el Juzgado de lo Penal número 1 de Jaén no se cree su testimonio y la condena a un año de prisión y a una multa de 60 euros. Además, tendrá que asumir 300 euros en concepto de responsabilidad civil o, dicho de otro modo, como indemnización por una falta de lesiones, de la que también se la considera totalmente responsable.
La sentencia deja claro que es autora de un delito de atentado contra la autoridad por propinar una patada en los genitales a un policía después de la manifestación que recorrió las calles de la capital, el pasado 19 de julio, para protestar por los recortes del Gobierno de España. La juez le ha impuesto una pena que rebaja la petición del fiscal, a la que se adhirió el abogado del Estado, de dos años de cárcel por el delito de atentado contra la autoridad y 120 euros de multa, además de los 300 euros de indemnización. Así las cosas, le impone un año de prisión y 60 euros de multa y mantiene la cantidad por responsabilidad civil por unos hechos de los que la mujer se ha declarado siempre inocente.
Todo apunta a que recurrirá la sentencia, por lo que aún no es firme. En la vista que se celebró el 1 de agosto, el policía nacional agredido declaró que acudieron a cubrir una marcha que se había organizado después de la manifestación del 19 de julio. Aseguró que comenzaron a identificar a un grupo de personas que insultaban a los agentes que componían el dispositivo policial. En ese momento, según el relato del agente, María José sacó una cámara de fotografías. Los funcionarios se lo recriminaron, por lo que la —ahora— condenada le dio una patada en los testículos. Enrique Alonso / Jaén