Tres monitores de Las Fuentezuelas atendidos por “sobredosis de cloro”

SILVIA RUIZ DÍAZ / JAÉN
Usuarios de la piscina de Las Fuentezuelas denuncian la mala ventilación del recinto, que se une al exceso de cloro. Las consecuencias, como expresan, llegaron la pasada semana, cuando tres monito-res-socorristas precisaron atención sanitaria. Finalmente, las instalaciones se cerraron el viernes.

    19 nov 2012 / 10:25 H.

    No es la primera vez que familiares y usuarios de Las Fuentezuelas critican que en el recinto se respira “demasiado cloro”. Aseguran que este problema ha ocasionado ya que personas no pudieran acabar sus entrenamientos, que se salieran para airearse y que sintiesen ganas de vomitar o tuviesen una tos “tremenda”. Pero, como explicaron a este periódico, la gota que colmó el vaso llegó la pasada semana. “Al parecer falló el dosificador de cloro y se quedó el vaso de compensación pequeño, y aunque desde Mantenimiento decían que se vació el vaso, todo se quedó abajo y cuando el agua volvió a circular había en la piscina una sobredosis”, indicó uno de los testigos, que apuntaron que el ambiente estaba demasiado cargado. Otro de ellos dijo que el problema principal es la mala ventilación de la piscina.
    En este sentido indicaron que el miércoles era tal el exceso de esta sustancia que un monitor-socorrista tuvo que salirse rápido del agua, cuando se impartía un curso para personas mayores. “Le dieron un vaso de leche porque se ahogaba, y a una mujer otro porque le ocurría lo mismo”, señaló. El trabajador, que no se encontraba bien, se fue a Urgencias y le diagnosticaron neumonitis —inflamación de los pulmones—. Varios menores también tuvieron que ser sacados de la piscina pequeña y la solución no remitía, hasta el punto de que hubo otros dos monitores afectados que, cuando terminaron su trabajo, se fueron al médico con dolores en el pecho, los ojos irritados y una continua tos. “Aquí está todo cerrado y no es la primera vez que pasa, pero sí la más fuerte”, indicó un testigo de lo ocurrido. Otro de los socorristas “se fue a su casa” con los mismos síntomas.

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