Trabajadores del Ayuntamiento de Frailes se aprietan más el cinturón
Ni ayudas para libros escolares ni ventajas a la hora de llevar a los niños al dentista. El déficit del Ayuntamiento de Frailes alcanza el millón de euros y es hora —dice el alcalde, José Manuel Garrido— de controlar gastos. Para ello pide a los trabajadores que “se aprieten el cinturón”. La controversia está servida.
Ni ayudas para libros escolares ni ventajas a la hora de llevar a los niños al dentista. El déficit del Ayuntamiento de Frailes alcanza el millón de euros y es hora —dice el alcalde, José Manuel Garrido— de controlar gastos. Para ello pide a los trabajadores que “se aprieten el cinturón”. La controversia está servida.Los socialistas fraileros no tienen dudas. “El convenio colectivo interno del Ayuntamiento se ha revocado porque lo aprobó el antiguo Gobierno socialista”, sostiene, con firmeza, la que fuera candidata del PSOE local en las últimas elecciones municipales, María Dolores Cano. La polémica surge a raíz de que el nuevo equipo de Gobierno, del PP desde el pasado mes de junio, decidiera suspender las “ventajas” que este acuerdo interno suponía en materia educativa, con ayudas para la compra de libros escolares, y cobertura médica —en el área de odontología— para los hijos de los funcionarios del Ayuntamiento y el personal laboral (nueve personas). Según la socialista, “el convenio mejoraba el régimen general que rige a todos los trabajadores municipales” y, entre otras cosas, contemplaba permisos para asuntos propios y una jornada inferior a la que se da en otros ayuntamientos, al reducirse a seis horas diarias, de ocho a dos de la tarde. Pero la congelación, este año, de las ayudas para material escolar pone al PSOE en guardia. “Como oposición —adelanta Cano— pediremos que nos expliquen las circunstancias que han motivado la revocación del convenio y en qué situación han quedado los derechos de los trabajadores”.
El alcalde, por su parte, responde a las críticas con rotundidad. “Aquí no se ha revocado nada. Lo que ocurrió fue que funcionarios y personal laboral solicitaron ayudas para los libros escolares y les dije que, tal y como está la situación económica, tenemos todos que estrecharnos un poco, además de que la secretaria me advirtió de que yo podía aceptar y pagar ese dinero, pero que ella realizaría un reparo en contra porque esto no es acorde con la normativa”. Y es que la razón que subyace es que este convenio no llegó nunca a publicarse en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP). Para acallar el descontento, Garrido propuso entonces a los empleados la redacción de otro acuerdo económico, social y laboral, lo que también supondría normalizar la jornada laboral en siete horas, de ocho de la mañana a tres de la tarde, “como ocurre en otros ayuntamientos”. “Entonces, ellos dijeron que prefieren apretarse el cinturón”, concluye. “Tenemos que mirar por el Ayuntamiento y controlar gastos”, apunta el responsable municipal frailero. Nuria López Priego / Jaén