Torredelcampo.- Nonagenaria con mucho arte

José Bueno/Torrelcampo
Dicen que todos los días se aprende algo nuevo en la vida. Esto es lo que le ocurre a Trinidad Gadeo Moral, una torrecampeña nonagenaria que hace unos años descubrió a la artista que llevaba dentro. Disfruta con la pintura y pasa muchas horas al día delante de su caballete.

    13 abr 2012 / 10:09 H.

    No pinta para vender sus obras, ni siquiera para exponerlas, solo para regalar su arte entre sus familiares más directos, principalmente hijos y nietos. Cuando por su edad se vio obligada a dejar de bordar y coser, buscó otras ocupaciones, ente ellas encontró por sorpresa la pintura. Nunca antes se había puesto delante de un lienzo y comprobó que no se le daba nada mal.
    En la actualidad, Trinidad Gadeo pinta en tela y reproduce obras de grandes autores. Experimenta con diferentes técnicas y consigue buenos resultados. Prueba de ello es la acumulación de  encargos que tiene, ya que, en su familia, todos quieren tener alguno de sus trabajos. Se confiesa una enamorada de la pintura y le apasiona admirar cuadros de diferentes pintores y estilos. Le gusta tanto el arte abstracto como el realismo.
    Lleva cinco años pintando y se muestra ilusionada con este arte, en el que todos los días desarrolla algo nuevo. Ahora quiere pintar la Catedral de Jaén y plasmar en un cuadro, a su estilo, la belleza de este importante monumento de la capital. Trinidad Gadeo no se plantea, por el momento, reunir sus obras en una exposición, y con la sencillez y la humildad que la caracterizan dice que pinta por afición y solo pretende disfrutar con ello.
    A sus 90 años, Trinidad Gadeo muestra vitalidad y se siente feliz. Disfruta de sus dos principales aficiones, pintar y leer, y precisamente para que pueda leer con más asiduidad su familia quiere regalarle un libro electrónico.
    Al principio, solo pretendía pintar en tela y ponerle color a manteles y mantones de manila. Sin embargo, dada su destreza con el pincel, sus hijas la animaron a pintar cuadros al óleo y los resultados fueron inesperados. Tanto es así que se convirtió en pintora, aunque ella le quite importancia a su arte y diga que solo es un entretenimiento. Desde que comenzó a pintar, han sido ya numerosas las obras realizadas por esta torrecampeña. La mayoría de sus cuadros están repartidos entre sus familiares, que admiran su facilidad para este arte y para ponerle luz y vida a sus cuadros. Trinidad Gadeo es todo un ejemplo para los mayores del municipio, por su vigor y ganas de descubrir mundos nuevos.