Torreblascopedro denuncia que las ayudas a la rehabilitación no llegan

Cincuenta familias de Torreblascopedro llevan tres años a la espera de que la Junta adjudique las obras de rehabilitación de sus viviendas. Dicen que el Gobierno regional hace caso omiso a sus reclamaciones, por lo que no descartan movilizarse, una vez que se constituya el nuevo Parlamento andaluz. 

    29 mar 2012 / 11:46 H.

    Han pasado tres años desde que la Delegación de Obras Públicas y Vivienda concedió las subvenciones y, en ese tiempo, no se ha movido ni un ladrillo. La humedad se extiende por las paredes de sus casas sin que nadie haga nada por detenerlo, a pesar de que los proyectos de intervención estén listos para su ejecución. Las cincuenta familias que aguardan una solución buscaron amparo en el Ayuntamiento. El teniente de alcalde y concejal de Servicios, Ildefonso Díaz, asumió la responsabilidad de luchar por la materialización de esas ayudas, aunque sin demasiado éxito, ya que ningún responsable de la Junta es capaz de explicarle por qué está parado el proceso. “Lo que quiere esta gente es que alguien les aclare la situación y les diga la verdad”, expone el edil.
    Las ayudas corresponden al programa de 2009. Fueron adjudicadas para solucionar los problemas de cincuenta inmuebles de Torreblascopedro y de la pedanía de Campillo del Río, propiedad de “pensionistas, gente joven y personas sin demasiados recursos, a los que la crisis ha golpeado de lleno”, recuerda Ildefonso Díaz. “Necesitan esas reformas para vivir en unas casas dignas”, insiste. Los afectados están dispuestos a luchar hasta el final para que la Junta cumpla el compromiso que adquirió con ellos, ya que la situación es insostenible en algunos casos. Hasta tal punto de que a algunos de los beneficiarios tienen problemas serios para mantener sus viviendas en pie.
    Según el primer teniente de alcalde de Torreblascopedro todos los documentos están entregados, al igual que los proyectos técnicos elaborados por un equipo de arquitectos enviado por la propia Delegación: “solo queda que adjudiquen las obras y empiecen a trabajar en las viviendas”, recalca Ildefonso Díaz, quien piensa que las explicaciones dadas por el anterior delegado de Obras Públicas, Rafael Valdivieso, no aclaran nada ni arrojan luz a lo que ocurre.   
    movilizaciones. Las cincuenta familias que esperan, como agua de mayo, la reforma de sus inmuebles no están dispuestas a quedarse cruzadas de brazos. De momento, estarán en calma hasta  la constitución del nuevo Parlamento autonómico. Si, transcurrido un tiempo, siguen sin recibir una respuesta convincente, no descartan emprender medidas de presión que sean necesarias. Javier Esturillo/Jaé