Teoría del desplazamiento y derribo
En mi última columna había un error: decía 146.000.000 de euros de deuda estatal con los bancos alemanes, debía haber dicho 146.000 millones. Aprovecho para continuar con la misma retórica numérica, en contra de la retórica de desplazamiento de la realidad que está aplicando el Gobierno: los 100.000 millones del rescate bancario sí van a parar al déficit y a la deuda pública —que alcanzará el 80% con respecto al PIB a final de este año—. Por cierto, la deuda privada es de 340%.
La deuda de la banca española se mueve entre 400.000 millones y 287.000 millones, esta última cifra según el Banco de España. Pregunta retórica: ¿es real el Banco de España? Con una deuda privada de 700.000 millones, la prima de riesgo en 570 puntos y los bonos españoles adquiriéndose en los basureros, la vicepresidenta Sáenz de Santa María tranquilizaba el pasado viernes: “El gobierno se dedica a la España real, más allá de que la prima de riesgo suba o baje, que también nos preocupa, no nos podemos permitir los intereses que estamos pagando por la deuda, la prima no encarece la deuda para el Estado, sino que determina cómo está en cada momento la compra y venta de deuda española entre inversores privados” y después reconoce que “la prima de riesgo sí refleja que no están despejadas algunas dudas sobre algunos estados miembros del euro”, desplazando la atención sobre Grecia y terminando por endosar el muerto español a Europa. Si cuando estaba en la oposición la prima de riesgo era Zapatero y la solución estaba en sustituir su gobierno por uno sólido como el del PP, ahora que están gobernando es Europa quien tiene el problema. “Ninguno de los países miembros puede permitirse mantener una situación de incertidumbre como la actual”, dice, y reclama a la UE “medidas a corto, medio y largo plazo”. En ningún momento menciona ni uno solo de los problemas reales de España, que su Gobierno está agravando con los ajustes. No habla de las 159 familias desahuciadas por día que no van a ver ni un céntimo de los 100.000 millones inyectados a una banca que embarga hasta las pensiones de alimentos. El 82 % de esas familias, con menores, no posee otra alternativa de residencia, habiendo como hay, según el Instituto Nacional de Estadística, 5,6 millones de viviendas vacías. Parece que el sistema financiero es más real, pues su realidad está aplastando la realidad de España, naturalmente con la ayuda de este Gobierno de patriotas, dedicado a salvar las prebendas personales prometidas por la gran empresa en compensación a los trabajos de retórica y de derribo que tan fielmente está llevando a cabo.
Guillermo Fernández Rojano es escritor