Siglos de veneración al Pan del Cielo
La festividad litúrgica del Corpus Christi cumplió setecientos cincuenta años. Son siete siglos y medio de veneración al Santísimo y, para conmemorarlo, la Hermandad de la Santa Vera Cruz editó un cartel especial. En Martos, la fiesta se vivió ayer, cuando numerosos devotos se congregaron en el santuario de María Santísima de la Villa. Los niños que recibieron, hace unas semanas, la Primera Comunión tuvieron que madrugar bastante, al igual que sus familias, ya que la misa se celebró a las nueve y media de la mañana y, luego, el Cuerpo de Cristo salió en procesión, llevado en unas andas, adornado con rosas de color blanco roto, por el casco histórico.
La festividad litúrgica del Corpus Christi cumplió setecientos cincuenta años. Son siete siglos y medio de veneración al Santísimo y, para conmemorarlo, la Hermandad de la Santa Vera Cruz editó un cartel especial. En Martos, la fiesta se vivió ayer, cuando numerosos devotos se congregaron en el santuario de María Santísima de la Villa. Los niños que recibieron, hace unas semanas, la Primera Comunión tuvieron que madrugar bastante, al igual que sus familias, ya que la misa se celebró a las nueve y media de la mañana y, luego, el Cuerpo de Cristo salió en procesión, llevado en unas andas, adornado con rosas de color blanco roto, por el casco histórico.
El desfile, que contó con la asistencia de las autoridades municipales y de representantes de las cofradías de la ciudad, pasó por calles como La Villa, Franquera y Real de San Fernando, además de la Plaza de la Constitución, y varias de estas zonas en las que se formaron alfombras de juncos y se engalanaron con macetas, banderines y altares. En la calle Franquera, por ejemplo, destacó un altar con un cuadro de Nuestro Padre Jesús Cautivo, y a la puerta de la real parroquia de Santa Marta se colocó otro con un ostensorio custodiado por dos ángeles. Pero, sobre todo, resaltó el del monasterio de las reverendas madres trinitarias, con una gran alfombra, imágenes de María, ángeles y el Niño Jesús, algo que cautivó a los fieles que se acercaron por la zona. El recorrido contó también, como es habitual, con el acompañamiento de la Agrupación Musical Maestro Soler, que dirige José Maestro.
Muchos balcones se engalanaron para la ocasión, y quienes también se sumaron a la fiesta fueron los integrantes de la Residencia de Discapacitados Virgen de la Villa, que realizaron una gran alfombra en la calle de la Villa, junto al santuario, que dio aún más colorido y vistosidad a la procesión del Día del Señor. Se realizó con serrín, se le dio color, se instaló el correspondiente altar y se llenó de macetas. “Con motivo del Corpus Christi y tras haber visto esta decoración en otros pueblos de la provincia, nos planteamos esta iniciativa como proyecto para la programación de actividades de este año”, indicó la responsable de la residencia, María Teresa Aguayo, que subrayó: “Es algo novedoso y nunca visto en Martos”. Para ello se trabajó con los usuarios desde los talleres de reciclaje, manualidades y psicomotricidad. “Hemos utilizado materiales reciclados como papel de periódico, cucharitas de plástico, serrín y tintes naturales”, señaló. Los usuarios se mostraron ilusionados, ya que exhibieron su trabajo delante de todos aquellos que visitaron el altar, y recibieron “muy buenos comentarios”.
La fiesta siguió durante toda la jornada en Martos, aunque ya en los establecimientos hosteleros y en las casas de campo. Por la noche la celebración se trasladó hasta la Plaza de la Constitución otra vez, si bien fue por un motivo distinto: para continuar con las actividades organizadas con motivo de la feria de San Juan.