Sherlock Holmes con tricornio

José Rodríguez Cámara/Jaén
Son uniformados, como todos los guardias civiles, pero el charol y el verde lo dejan para las grandes ocasiones; en su día a día, visten de paisano. Es uno de los rasgos de la Policía Judicial de la Guardia Civil, el grupo al que se les encomiendan los casos más sangrientos y que tienen un lema: 'No hay crimen perfecto, sino malos investigadores'.

    30 may 2012 / 11:13 H.

    El brigada Lomas, si no se identificara con un chaleco que tiene rotulado el símbolo de la Guardia Civil, bien podría pasar por cualquier cosa distinta a un investigador de la Benemérita la que, al fin y al cabo, es su profesión. A los componentes del grupo que dirige tampoco se les nota que tienen que llevar pistola cuando van a trabajar, que están “acostumbrados” a ver cadáveres o que son capaces de “destripar” el ordenador de un sospechoso de un delito informático. En una corta conversación, pueden emplear dos o tres veces la palabra indubitada y saben que el cianoacrilato no es más que pegamento, pero les facilita mucho la vida. Sus dependencias están en la Comandancia de la Guardia Civil, pero van con el laboratorio a cuestas. Son los miembros de la Unidad de Policía Judicial de la Benemérita en Jaén y no tienen reparon alguno en afirmar que no les gusta la famosa serie “CSI”. Pero una cosa es que estos guardias civiles no se sienten en el sofá de su casa para quedarse boquiabiertos con este producto de ficción, con investigadores bronceados y que no se despeinan ni se manchan, y otra es que, como hacen en la serie, ellos sean capaces de llevar ante el juez a sospechosos de crímenes de película. Más información, en la edición impresa de Diario JAEN