Señorías que hacen "carrera"
Coches, chóferes, dietas, viajes en avión... Privilegios al alcance de quienes tienen en sus manos el Poder. Hay quienes ‘heredaron’ el trono, otros curtieron sus espuelas con el ánimo de saciar el ansia de alimentar su rebeldía y los hay que cayeron en sus ‘redes’ fruto de la casualidad.
Son los 10 jiennenses más longevos en el ejercicio de la política. Atraviesan una etapa difícil en un momento de desconfianza casi absoluta en todo lo que huele a política, pero lo cierto es que forman parte de una sociedad de clase atrapada por contables beneficios que la elevan a una categoría inalcanzable para el resto de ciudadanos. Amparados en la filosofía de servicio público, están convencidos de que su trabajo es el único instrumento real para enderezar el rumbo de los acontecimientos y, desde la tribuna de lo público, hacen y deshacen con el objetivo de ayudar a la sociedad que representan. Todos se formaron para ejercer una profesión, en un momento duro para España y Andalucía; para Jaén, especialmente. Sin embargo, después de probar los pros y los contras del Poder, la dejaron relegada a la pura teoría de los libros.
Caminan por la senda de la reivindicación, aunque se señalan mayoritariamente por su obediencia orgánica. Con todo, viven confrontados unos con otros más por la forma que por el fondo. Les mueve Jaén y el color de su partido y, aunque en sus palabras siempre destaca su vocación por servir a los demás, la ciudadanía palpa la impresión de que en sus mentes son las ideas las que planean el día a día. Tienen en común haber nacido en una etapa de represión y haber crecido con el gusanillo de la reivindicación en el estómago. Formaron parte de una generación de jiennenses que creyeron en la conformación de organizaciones políticas libres para alcanzar la ansiada democracia. Fueron jóvenes con estrella, afortunados con estudios que supieron estar en el momento justo y en el lugar oportuno para caer rendidos a los pies del candelero de lo público.
Son un buen puñado los jiennenses que hicieron de la política algo más que un oficio. Un estilo de vida imposible de ‘esconder’ cuando el Poder los eleva a lo más alto. Subidos a lomos de sus respectivos partidos, hacen carrera cuando la veteranía es mucho más que un grado. A las puertas de tres citas electorales de gran calado (autonómicas, municipales y generales) son ellos los que, paradójicamente, promueven el cambio generacional. Una hoja de ruta en la que su nombre sigue impreso con letras de oro, movidos por el acomodo que rodea a las más altas esferas de las principales cámaras que representan a la ciudadanía.
Los 10 primeros de una singular carrera de fondo, interpretada en estas páginas a lomos de camellos por el dibujante, son: Gabino Puche, Gaspar Zarrías, Miguel Sánchez de Alcázar, Francisco Vallejo, Felipe López, José Pliego, Francisco Reyes, Elena Víboras, José Castro y Micaela Navarro. Viven de, por y para la política. Llevan lustros e, incluso, décadas “atrapados” en el coche oficial. Ocupan escaños públicos en Madrid, Sevilla y Jaén desde los años de “Cuéntame” y, hoy, continúan al pie del cañón. Eso, sin contar los cargos orgánicos en las fuerzas políticas en las que algunos echaron los dientes, los dos partidos mayoritarios.
Sus “señorías” gozan de numerosas complementos inherentes al ejercicio político. En las páginas web del Congreso, del Senado, del Parlamento y de la Diputación Provincial de Jaén aparecen las retribuciones y los bienes declarados en honor de la transparencia. Arguyen una nómina baja y, aunque insisten en que están mal remunerados en comparación con sus colegas europeos, lo cual es cierto en términos generales, un análisis detallado arroja análisis paralelos en forma de primas adscritas al cargo.
Como muestra, un botón. Sirva de ejemplo la remuneración de los diputados en el Congreso. Tienen un sueldo base que roza los 3.000 euros; cobran por representar un cargo “extra” en alguna de las comisiones parlamentarias siempre por encima de los 1.000 euros; reciben dietas superiores a los 1.800 euros por pertenecer a una circunscripción distinta a Madrid; pueden pasear en taxi hasta que se les agote una tarjeta de 3.000 euros anuales; si viajan al extranjero perciben 150 euros cada día y, si es en territorio nacional, 120 euros. A todo hay que sumar el aditivo de viajar gratis en cualquier medio de transporte público español o recibir 0,25 euros por kilómetro si el protagonista opta por el vehículo privado. La nómina engorda hasta casi los 6.000 euros.
Lo que ocurre es que los diputados cotizan como mileuristas. ¿Por qué? Porque los pluses para afrontar los gastos de alojamiento y manutención que generan la actividad parlamentaria, según las fuentes consultadas por este equipo de investigación, no tributan a Hacienda, es decir, están libres de impuestos. Al alcance de quienes, curiosamente, tienen potestad para redactar las leyes.
He aquí los diez jiennenses que más tiempo llevan dedicados al arte de hacer posible lo imposible: la política.
GABINO PUCHE RODRÍGUEZ-ACOSTA
Es el más veterano. Se da la mano con Gaspar Zarrías en cuanto a los años que lleva en un cargo público, 33 ininterrumpidos con cargo, pero lo cierto es que los comienzos fueron anteriores. Empezó su aventura política en sus tiempos universitarios, pero no se afilió a la extinta Alianza Popular hasta 1977. Se estrenó como parlamentario en las elecciones de 1982.
Repitió experiencia en Andalucía cuatro legislaturas más y hasta como candidato a presidente de la Junta por Alianza Popular. Fue senador por la comunidad autónoma durante siete años y, desde 1993, ocupa su escaño en el Congreso de los Diputados, donde, además, preside la Comisión de Peticiones. Está considerado uno de los “barones” del Partido Popular, del que llegó a ser presidente provincial y regional, y es un “todoterreno” referente en la derecha andaluza. Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales y auditor censor jurado de cuentas, hizo de la política su profesión y, hoy, con edad suficiente como para estar jubilado, continúa con más fuerza que nunca. Más de 6.000 euros percibe de sueldo todos los meses y, aunque su declaración de bienes oficial no resulta nada ostentosa, su vida nada tendrá que ver con el de un funcionario de la Seguridad Social como es él.
GASPAR ZARRÍAS ARÉVALO
Toda una vida en el Partido Socialista. Se afilió en 1972 y, desde entonces, acumula cargos públicos en prácticamente todas las cámaras representativas. Licenciado en Derecho, poco se le conocía en el ejercicio de la Abogacía hasta ahora. Su nombre está vinculado a la política en mayúsculas. Al igual que Gabino Puche, se estrenó en un cargo en las elecciones del 82, como parlamentario por su tierra, y no dejó de serlo hasta 2008.
Fue concejal en el pueblo de sus padres, Cazalilla, senador, consejero de la Presidencia, titular de Industria, Turismo y Comercio y vicepresidente primero de la Junta de Andalucía. Llegó a ser presidente en Andalucía, de forma transitoria, cuando Manuel Chaves dimitió y Griñán fue el ungido. Dio el salto a la política nacional cuando fue nombrado secretario de Estado de Cooperación Territorial (2009). En lo orgánico, su figura se puede comparar a la de un faro de cualquier puerto pesquero. Líder de los socialistas jiennenses durante dieciséis años, es “vox populi” que sus sucesores en Jaén no dan un paso sin que él lo sepa. Su sueldo supera los 5.600 euros mensuales como diputado y vicepresidente segundo de la Comisión de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y en su declaración de bienes consta hasta un piso en Pontevedra. En la actualidad atraviesa un momento difícil como consecuencia de la investigación judicial relacionada con los ERE.
MIGUEL SÁNCHEZ DE ALCÁZAR OCAÑA
Otro abogado sin “litigios” profesionales conocidos. Pocos lo conocían cuando, en 1999, se convirtió en alcalde de Jaén. Sin embargo, también estrenó cargo en las elecciones de 1982, donde obtuvo un escaño como edil en el municipio en el que su padre fue regidor. Parlamentario andaluz durante 21 años, ocupó puestos de responsabilidad en el Partido Popular en los ámbitos provincial, como presidente, y regional, como representante del Área Electoral.
En los comicios locales de 2007 perdió la mayoría absoluta y, además de pasar a la oposición, fue elegido senador. Un año después decidió abandonar la política municipal y, ahora, trabaja como diputado en el Congreso, donde es vicepresidente primero de la Comisión de Presupuestos. Su nómina supera los 5.600 euros y entre sus propiedades destaca la heredada actividad agrícola. Todo hace indicar que, tras 29 años en puestos de responsabilidad pública, se jubilará en 2015 en esto de la política.
FRANCISCO VALLEJO SERRANO
Otros 29 años lleva este alcaudetense con el oficio de político. Lo que ocurre es que, en este caso, hay una singularidad: renunció a su sueldo como parlamentario para dedicarse a la Abogacía. Lo que sí percibe es el dinero correspondiente a los gastos de manutención y alojamiento, libres de tributar a Hacienda. En su declaración patrimonial destacan varios pisos y olivos.
Debutó como diputado en Andalucía en el tercer mandato y su nombre empezó a sonar con fuerza en el mar de olivos cuando fue elegido delegado de Obras Públicas y Transportes. Entre 1988 y 1994 fue alcalde de La Carolina, una victoria que fue recompensada en Sevilla con el cargo de consejero de Obras Públicas y Transportes. Su trayectoria política continuó al frente de la cartera de Salud y, más tarde, Innovación, Ciencia y Empresa. Desde 2009 compatibiliza su escaño en el Parlamento de Andalucía con el de senador por la comunidad autónoma. Su nombre se cae del “cartel” con el que el PSOE se presenta a las elecciones autonómicas, también por el caso de los ERE.
FELIPE LÓPEZ GARCÍA
Es licenciado en Psicología y funcionario de la Consejería de Educación, pero se encuentra en situación de excedencia desde 1987. Es uno de los políticos más activos y de mayor reputación de Jaén tras 28 años en cargos públicos. Debutó en este “oficio” como concejal de Alcalá la Real en 1979 y llegó a ser alcalde seis ininterrumpidos años. Su nombre siempre estuvo vinculado a la Diputación de Jaén, organismo que presidió casi quince años.
Firme defensor de la cultura del olivo, abandonó el ente provincial cuando fue elegido delegado del Gobierno andaluz (2010). Varios fueron los intentos de convertirlo en titular de alguna cartera de importancia en la Junta. Lo que ocurre es que es uno de los políticos que vive apegado a su territorio y resulta difícil conseguir de él un “sí” cuando se trata de alejarlo de su ciudad. Hoy es senador por la provincia de Jaén, donde ejerce también como portavoz de la Comisión de Presupuestos, y su actividad parlamentaria es una de las más destacadas. Su sueldo supera los 5.600 euros mensuales y en su declaración de bienes está impreso el nombre de Alcalá la Real.
JOSÉ PLIEGO CUBERO
Director general de Estructuras Agrarias de la Junta de Andalucía. Un cargo de confianza que le reporta cada mes cerca de 5.000 euros y todos los gastos pagados. Su nombre está ligado a Santisteban del Puerto, su municipio natal, donde se estrenó como concejal en 1987 y, más tarde, continuó como alcalde. Cierto es que ejerció la docencia, entre 1975 y 1990, en centros educativos de Barcelona y Jaén. Sin embargo, desde entonces, su principal oficio es el de político.
25 años en puestos públicos, entre los que destaca su actividad como senador, diputado en el Congreso o parlamentario en Andalucía. Se supone un político austero y ahorrador, a tenor de los depósitos en cuentas bancarias que aparecen en su declaración patrimonial hecha pública por el Parlamento andaluz a través de su web.
FRANCISCO REYES MARTÍNEZ
Es maestro de profesión y también uno de los jiennenses veteranos en el oficio de político. Lleva “cotizados” 22 años en diferentes cargos públicos. Empezó en 1987 en su tierra, Bedmar, con apenas veinticinco años. Primero fue concejal y, un año después, alcalde, una responsabilidad que ostentó durante siete años. Fue a partir de ese momento cuando empezaría a tener mayor representatividad en el seno del Partido Socialista, organización que lidera en Jaén desde la marcha de Gaspar Zarrías. Debutó en la institución que hoy preside, la Diputación Provincial, en 1993, donde antes fue vicepresidente y titular de Turismo y Desarrollo Local.
Francisco Reyes fue, entre 2000 y 2008, delegado de la Junta en Jaén. En su trayectoria también destaca su paso por el Congreso de los Diputados. En el portal de transparencia del organismo provincial consta que cobra, anualmente, 66.461,47 euros que, distribuidos en 12 pagas, arroja un montante mensual superior a los 5.500 euros. No aparecen sus inmuebles patrimoniales, pero sí el saldo en pisos y fincas: 113.163,26 euros.
ELENA VÍBORAS JIMÉNEZ
Es doctora en Medicina y Cirugía y ejerció como médico de familia entre 1982 y 1996. Desde entonces está en el candelero de lo público, con cargos que suman 21 años de experiencia. Fue diputada autonómica y senadora por la provincia de Jaén antes de dar el gran salto a la política municipal. En 2007 fue elegida alcaldesa de Alcalá la Real, donde había debutado, en 1991, como concejal.
Consejera de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural en la etapa de Susana Díaz (septiembre 2013) sus retribuciones mensuales superan los 5.200 euros si se suman las dos pagas extraordinarias de las que gozan los titulares de las carteras públicas de la Junta. Entre su declaración patrimonial no solo destacan sus bienes, sino también sus préstamos hipotecarios.
JOSÉ CASTRO ZAFRA
El penúltimo del “top ten” de los políticos lleva en esto de lo público dos décadas. “Veinte años no es nada” debe pensar él, como el tango de Gardel. No obstante, sí es mucho cuando lo que se promociona es el cambio generacional. Auxiliar de Farmacia y técnico administrativo, empezó en 1987, primero como concejal de Peal de Becerro y después como alcalde. En el año 2000 fue nombrado delegado de Agricultura y Pesca, un puesto que ocupó hasta 2008, ejercicio en el que pasó a ser titular de Medio Ambiente.
Además de sus responsabilidades orgánicas, hoy tiene su escaño en la Diputación de Jaén como responsable de Infraestructuras Municipales. Cierto es que preside Ferias Jaén, pero sus retribuciones se ciñen a las de diputado. Cobra anualmente 48.360,24 euros, es decir, más de 4.000 euros al mes. En su declaración de bienes hay que subrayar que es otro “ahorrador”, con un saldo en sus cuentas de unos 188.000 euros. Repetirá en la Diputación.
MICAELA NAVARRO GARZÓN
Una mujer ocupa el décimo puesto de la lista. Es ama de casa, lleva 19 años en política y es un referente en el ámbito nacional. Empezó en los movimientos vecinales de Andújar y se estrenó como concejal en su tierra en 1991. Fue senadora y diputada en el Congreso antes de dar el gran salto a la Junta de Andalucía, donde estuvo al frente de la Consejería de Igualdad y Bienestar Social. Siempre que se promueven cambios institucionales, su nombre sale a la palestra. Hoy es la presidenta del Partido Socialista, regional y nacional, un cargo que compagina con su labor como parlamentaria. Su sueldo roza los 5.000 euros.
Son los diez “magníficos”, políticos de renombre, parlamentarios, senadores, diputados, delegados y alcaldes que siguen la “dieta” de la política a rajatabla y que, después de toda una vida en la esfera de lo público, intentan mantener el tipo bajo el paraguas de las siglas a las que representan. Todos son protagonistas, de alguna u otra forma, de las próximas citas electorales. Saben que la situación actual, aparte de no estar exenta de dificultades económicas, resulta extraordinariamente diferente a las vividas a lo largo de sus intensas trayectorias. La amenaza de la ruptura del bipartidismo cierne sobre sus cabezas y les urge un cambio de estrategia para no morir en el intento. Diez nombres que han hecho historia en su tierra, la provincia de Jaén, por trabajar por ella y por pertenecer a esa esfera de la política tan cuestionada en tiempos especialmente revueltos.