Secuelas por las obras de La Alameda

La asociación Ecologistas en Acción de Jaén presentó esta semana, un escrito en el Ayuntamiento, a Miguel Ángel García Anguita, teniente de alcalde y presidente del Plan Urban, y Javier Márquez, concejal de Medio Ambiente, que plasmaba la preocupación de la asociación por los posibles efectos adversos de la “poda a destiempo” realizada en los árboles del Parque de la Alameda.
Una tala tardía por el retraso de las obras que, según apuntan, puede provocar enfermedades a los ejemplares y perjuicios para las distintas especies que viven en el recinto. Tipos de insectívoras o pájaros protegidos “por la ley” que anidan y se han visto “perjudicados”. Los autillos son muestra de ello. “Había una colonia que se ha ido. Eran tres o cuatro parejas que ya no están en la zona. El tema de los trabajos pudo incidir, pero la poda provocó que tuvieran que emigrar”, explica Javier Ramírez, de la organización ecologista. Así como los murciélagos, también afectados, a los que les gusta “refugiarse en sus huecos”.

10 may 2015 / 08:43 H.


La justificación que reciben para la poda es “la seguridad”, un tema que afirman entender pero que se debería haber realizado en una “época buena” —de octubre a febrero, aproximadamente—, no ahora, cuando empieza a “funcionar la savia”. “Los trabajos de jardinería eran lo primero que debía llevarse a cabo. Es el Ayuntamiento el que los está realizando finalmente, por lo que no entendemos por qué no empezaron antes”, prosigue. Y es que, hacer este tipo de cortes con el jugo puede provocarles enfermedades y efectos muy dañinos, así como la aparición de otros más graves a medio o largo plazo. “No se van a secar, pero quizás así serán más peligrosos”, puntualiza Ramírez.
El parque ya sufrió durante un temporal en el mes de febrero, cuando uno de los ejemplares de mayor envergadura se cayó. “Creemos que si se hubieran realizado los trabajos pertinentes en su momento no hubiera pasado”, explica. Este era uno de los catorce que la organización logró conservar de un proyecto que tenía previsto talar junto con otros cercanos a la Plaza de Toros —álamos blancos que, por su mal estado, no pudieron conservarse—. Estos árboles forman parte del “patrimonio natural” del parque, por lo que esperan que, aunque el daño ya esté hecho, en un futuro las labores se hagan correctamente. “Nuestro objetivo era salvarlos y lo conseguimos, pero proponemos que se mantengan con respeto estos ejemplares centenarios, y que en un futuro les hagan un tratamiento adecuado”, pide. Aunque incide en que los que se suelen realizar por la ciudad tampoco son correctos, realizados en ramas grandes que propician el nacimiento de otras más pequeñas y que son más fáciles de tirar por el viento.
Por su parte, desde la asociación de vecinos Puerta del Ángel informan que no conocen el estado actual de la fauna y flora del parque, aunque indican que en su momento pidieron que se respetaran sus “zonas verdes”, una de las más antiguas de la ciudad. Y esperan que las adecuaciones acaben antes del fin del verano, dado el gran volumen de visitantes que no podrán disfrutar, entonces, del recinto.