"Se reirán desde principio a fin"

Será este fin de semana, sábado y domingo, en el Infanta Leonor, dentro del Festival de Otoño. Tricicle, cinco años después de su último paso por Jaén, vuelve con su último espectáculo, con el que llevan tres años de gira, cientos de funciones, con llenos en cada teatro que pisan. Su sello es garantía de disfrute y risas en el patio de butacas. Ahora llegan más tecnológicos que nunca con Bits. El punto de partida es el Bit, esa intangible unidad de información que alimenta el mundo digital. Tricicle son bits y como tales, en un “milimilimilimilisegundo o menos”, pasan de un sketch a otro, a la velocidad del clic del ratón virtual que se mueve por una pantalla gigante que se convierte en un inmenso portátil. Paco Mir, el 33,3% de Tricicle, invita así a vivir una noche de lo más especial en Jaén: “Si tenemos en cuenta que el público empieza a reír desde el principio y lo hace hasta el final, son 30 euros —lo que cuesta la entrada— que salen muy rentables”. 

22 sep 2015 / 10:20 H.

 


—Tricicle llega este fin de semana a Jaén con una doble función del espectáculo Bits. ¿Qué encontrará el público que decida ir a verlos?
—Es un espectáculo ‘muy muy’ Tricicle, ya que recoge la esencia de Manicomic, que ofrecía mucha relación con el público, y, en este caso, hay una gran complicidad. Además, tiene mucho sketeches, hasta quince, más que habitualmente, por lo que el dinamismo es extremo. No dejan de pasar cosas.

—El ritmo frenético de internet sobre el escenario.
—Es esa misma ansiedad que tenemos en internet por cambiar de página. Eso mismo lo llevamos al escenario y cambiamos de sketch.

—¿Qué tiene que ver el omnipresente internet y esa hiperconectividad obsesiva con el espectáculo?
—Internet fue la excusa para montar Bits, pero no lo criticamos, si no que nos reímos un poco al parodiar los chats y los mails. El entorno en el que se mueve el espectáculo siempre son las imágenes de internet y nos sirve como truco impecable para cambiar de sketch por esa ansiedad que nos da el ratón por cambiar de página.

—En Bits, hay más espacio para la palabra, recurso tan poco usual en Tricicle.
—Ahora hablamos un poquito y lo hacemos por evitarnos muchas imágenes, pero nadie va a salir del teatro diciendo ‘ahora hablan’. Muchas veces hemos aprovechado palabras, ruidos y onomatopeyas y aquí hay un poquito de diálogo, pero es mínimo.

—Estrenaron Bits en mayo de 2012 y llevan cientos de funciones. ¿Cómo crece un espectáculo en este tiempo?
—Cambia mucho. Los sketeches se transforman, hay gags que se quedan y otros que duran dos días y crece la complicidad entre los actores.

—¿Cómo trabaja Tricicle antes de llegar al escenario?
—Lo que más cuesta es ponerse de acuerdo en el tema y podemos estar tres meses discutiendo, pero una vez que lo tenemos, es mucho más fácil.

—¿Cuál es la clave para esta buena avenencia y que, en estos más de treinta años, nunca haya cambiado la formación?
—Ahora, cuando llevamos tantos años, nos lo preguntan mucho. Primero, está el respeto y, además, nos van bien las cosas, tenemos éxito, lo que hace que la balanza positiva pese más. También hacemos unas pausas largas en verano, en las que descansamos, y cada uno hace lo que quiere. Tenemos carreras paralelas, por lo que no siempre estamos juntos.

—Cuando estrenaron Bits, dijeron que este sería el último espectáculo de Tricicle. ¿Se lo han replanteado?
—Dijimos que era el último de creación, pero ya sabes que a los artistas se les puede creer poco cuando dicen que se van. Desde el principio sabíamos que haríamos, al menos, uno más de recopilación, que será para el año que viene y coincidirá con los 40 años de Tricicle. Después de eso, no lo sé, ya estaremos jubilados.