Sánchez defiende que sus avales son fruto del trabajo
Como si formaran parte un oficioso club de seguidores, decenas de socialistas jiennenses se congregaban, ayer, a las puertas de la Institución Ferial de Jaén (Ifeja) para escuchar al “favorito” para suceder a Alfredo Pérez Rubalcaba al frente de la Secretaría General del partido. El diputado madrileño Pedro Sánchez llegó con tres cuartos de hora de retraso, pero su “gesta”, la forma en la que ha conseguido amasar hasta 45.000 avales, estaba en todas las bocas. Aún no se conocía el número total, cuando vaticinó: “Vamos a desbordar muchas de las previsiones iniciales y siento una inmensa gratitud por la confianza depositada en mí”. Un agradecimiento que hizo extensible “a los compañeros que han avalado al resto de candidatos”, porque —destacó—: “Es importante reconocer la movilización que ha habido en un proceso que está ilusionando y esperanzando a los militantes del PSOE para iniciar un nuevo tiempo a partir de julio”.
No tuvo ni una palabra para las “dinámicas orgánicas” que favorecen a unos candidatos en detrimento de otros, como denunció, un día antes, el también aspirante en este relevo José Antonio Pérez Tapias, y dijo no saber a qué se refería Eduardo Madina al hablar de supuestas “presiones de parte del aparato” socialista para condicionar el voto de los militantes. Solo aseguró que su “cosecha” de avales “es fruto del trabajo” que ha realizado, y añadió: “Del hambre de cambiar el partido para cambiar la política y, con ello, el rumbo del país”. Lamentó el “dolor” que el Gobierno del PP “está causando” —en su opinión— a la ciudadanía con, entre otras medidas, “una contrarreforma de la ley del aborto que retrocede todos los derechos de las mujeres a 50 años atrás” y con la presentación, “esta semana, de una reforma fiscal que persigue al trabajador y premia al defraudador”. Contra eso —regaló los oídos de los militantes jiennenses que lo escuchaban—: “Necesitamos ya un PSOE fuerte, que sea de verdad una alternativa y no un mero recambio al PP”. Dijo que eso es lo que se propone hacer, si logra la Secretaría General del partido, y apuntó: “Lo hago con mucha humildad, esfuerzo y trabajo”. Volviendo la vista atrás, comentó: “Empecé este camino el 18 de diciembre en una pequeña localidad de Extremadura y, durante todos estos meses y kilómetros, lo que he cosechado es el reconocimiento, la ilusión, la esperanza y el afecto de muchos compañeros del PSOE que lo que quieren es que su partido salga fuerte de este congreso”. Se mostró esperanzado en que “todos los avales” que se obtengan se traduzcan “en votos que produzcan ese cambio, fuerte y de unidad que necesita la organización a partir de julio”.
Entre las propuestas que lanzó, destacaron la de mejorar la rendición de cuentas de los dirigentes sobre la militancia de base y eliminar la presencia de los partidos de instituciones fiscalizadoras, como el Tribunal de Cuentas.