Mancha Real.- Rubito de Pará Hijo estrena su cuarto trabajo en la peña El Trillo

Ildefonso Ruiz/Mancha Real
Noche de estreno en la Peña Flamenca El Trillo. A pesar de una afección alérgica que lo mantuvo ingresado en el Hospital de Osuna (Sevilla) durante toda la mañana, el cantaor sevillano Manuel González Cabrera, 'Rubito de Pará Hijo', acudió a su cita mancharrealeña para presentar su cuarto trabajo.

    26 mar 2012 / 10:47 H.

    No decepcionó y se sobrepuso a las adversidades. Rubito de Pará Hijo, acompañado a la guitarra de un grande entre los grandes, como es el genial Manolo Franco, quiso ofrecer a una rebosante Peña Flamenca El Trillo de Mancha Real una actuación de cante digna de recordar, un acontecimiento que, anoche, contó con la presencia de la alcaldesa de Mancha Real, Micaela Martínez; el teniente de Alcaldía, Juan Antonio Fernández, y la concejal delegada del área de Cultura, Ana Sánchez, además de la diputada provincial María del Mar Dávila.
    Rubito de Pará Hijo tardó solo unos segundos en meterse al auditorio en el bolsillo. Su voz metálica llenó por completo el recinto y su actuación poco a poco conquistó al respetable. Comenzó por soleás y tangos, como si quisiera tomar el termómetro de la sala. Rubito y Franco supieron enseguida que el “mercurio” estaba caliente y que el aficionado mancharrealeño quería más. Se atrevieron con unas marianas, un cante difícil y poco conocido que encandiló a los peñistas. A partir de ese momento, las manos mágicas de Manolo Franco fueron hipnotizaron a los asistentes. Alegrías, seguiriyas y bulerías fueron los siguientes palos, en los que la potente voz de un Rubito de Pará Hijo se alternaba con la mágica habilidad del genial guitarrista —para muchos, posiblemente el más brillante en el panorama del flamenco actual—.
    Para acabar Rubito de Pará enlazó unos fandangos de Huelva con otros naturales, que dejaron al cantaor de Paradas exhausto, aunque no bajó el listón de su voz en ningún momento, a pesar de todo. Fue por ello que como el ambiente destilaba flamenco, Rubito de Pará Padre no pudo evitar la tentación de obsequiar al público con otra serie de fandangos de Huelva. El público acabó entregado al arte del cantaor y su progenitor, además de gozar del lujo de escuchar a Manolo Franco, los tres recibieron una de las mayores ovaciones que se recuerdan en la peña.
    El espacio cultural, en lo que va de año, ha vivido dos actuaciones de auténtico privilegio para el disfrute de los amantes del arte andaluz. El pasado mes de febrero fue la cantaora galduriense Gemma Jiménez la que agotó el aforo de El Trillo, con una soberbia actuación. De la mano del guitarrista Eduardo Rebollar, la cantaora galduriense regaló a los aficionados de Mancha Real una magnífica cita con motivo de la celebración del Día del Socio.