Roca dice que siempre ordenaba las decisiones en las sociedades
El presunto cerebro de la trama de corrupción en el municipio malagueño de Marbella, Juan Antonio Roca, ha asegurado este martes que él tomaba las decisiones en las sociedades que se le atribuyen en la causa y que era el que daba 'todas las órdenes y las controlaba', aunque ha apuntado que como no podía abarcarlas, había personas que se encargaban de la administración, aunque estas 'despachaban conmigo'.
Roca ha sido el primero en declarar este martes en la reanudación del juicio del caso 'Malaya' con el segundo bloque, dedicado a analizar el blanqueo de capitales en operaciones y sociedades supuestamente vinculadas a éste, que ha reconocido como suyas, parcial o totalmente, la mayorías de las empresas investigadas en el procedimiento. En este sentido, ha explicado que él era el que daba las instrucciones en las sociedades, aunque estas empresas contaban con administradores o gerentes. Ha apuntado que llegó a un acuerdo con el gabinete jurídico Sánchez Zubizarreta Soriano Pastor para que le administraran algunas sociedades, después de su inhabilitación por una quiebra.
Así, ha indicado que en el sector hotelero era la también acusada en esta causa Montserrat Corulla con la que despachaba en Madrid y ha precisado que ésta "sólo me rendía cuentas a mí", mientras que la contabilidad era llevaba por el gabinete jurídico. Otras sociedades se gestionaban, bajo su control, desde la sociedad Maras Asesores, que no ha reconocido como propia.
Ha admitido que los gastos de cuadros, coches, barcos, el avión, el helicóptero o los carruajes, eran pagados "en parte con fondos no declarados y en parte con fondos originarios de las sociedades". "No me atribuya la compra a mí porque no es cierto", ha manifestado Roca, quien ha comenzado a preguntas de la Fiscalía a analizar cada una de estas empresas supuestamente vinculadas a él.
En este sentido, ha defendido la realización de transferencias y de préstamos financieros entre las sociedades, apuntando que es un sistema propio de un grupo empresarial. "Es una tontería ir a un banco a pedir un crédito cuando hay una sociedad del grupo que tiene tesorería suficiente para prestar, entonces lo que se hace es transferir", ha justificado, al tiempo que ha apuntado que este principio "lo he aplicado yo y todos los empresarios de este país".
En relación con las obras de arte que supuestamente se atribuyen al acusado Oscar Benavente, que era su fiduciario y el primero que se incorporó para ayudarlo con las sociedades, ha precisado que no todos los cuadros son de su propiedad, sino que algunos "todavía no habían sido comprados o, incluso, algunos ni siquiera me había decidido a comprarlos, y sólo los tenía en concepto de depósito".