Retazos de la historia de Ibros
Considera que los programas de fiestas, la cartelería y otros documentos de vida efímera constituyen un material que encierra parte de la historia viva, la cultura y la sociedad de un municipio, en su caso, de Ibros. Un pulso diferente, del que Juan Ledesma Puerta ha hecho acopio y puesto a disposición de todo el mundo.
“Mi interés por recopilar los programas de fiestas surgió a raíz de que encontrase la transcripción manuscrita y literal, que hice siendo muy joven, del libro La campana de la ermita de Ibros, publicado en 1872, del que sólo había un ejemplar en el pueblo”. Así explica Juan Ledesma su interés por recopilar y recuperar unas caras del prisma de la historia, como son los programas de fiestas, un documento en los que se puede apreciar la evolución urbana del municipio a través de las fotografías, de los anuncios de los comercios, incluso de los artículos que firmaron sus vecinos durante varios decenios. “El boletín de fiestas más antiguo que he encontrado data de 1932, de la II República, pero es un ejemplar suelto. El resto de boletines arrancan en 1943 y están todos, desde entonces, hasta 2011”, aclara. Este ingente proyecto cuenta con la colaboración entusiasta de los integrantes del Centro Guadalinfo que hay en el municipio, cuya ayuda ha sido fundamental para el trabajo de campo de recopilación de material.
El libro al que Juan Ledesma hace mención y que recuperó del limbo donde sestea el olvido, ha sido editado por el Ayuntamiento de Ibros. Una serie de ejemplares se regalaron, durante las fiestas, a las personas mayores y, el resto de la edición, de un millar de ejemplares, está a la venta, a dos euros, en las librerías, bancos y cajas del pueblo. La campana de la ermita de Ibros, fue escrito por Antonio Fernández Palacios, un médico de Jódar que ejerció la medicina en Riazor (Almería) y, estando de paso por Ibros en la segunda mitad del siglo XIX escuchó la leyenda y la plasmó por escrito. El libro, de trasfondo religioso, relata lo ocurrido a un bandolero de Ibros al que apodaban Relámpago, quien había sido abandonado por sus progenitores siendo niño. Una vez había aparcado sus correrías de maleante, por los avatares del destino y porque estaba siendo perseguido, Relámpago se refugia en la ermita de Nuestra Señora de los Remedios, donde en esos momentos se encuentra su madre quien ve un escapulario que el bandolero lleva en su pecho y reconoce, a través de él, a su hijo, pues era el mismo escapulario que ella le colocó cuando era niño. “Esta es una publicación localista, ya que el autor sitúa al bandolero en el paraje conocido como Hoyo de San Pedro, pero, para nosotros los ibreños es una parte de nuestra historia y de nuestra literatura”, manifiesta Juan Ledesma.
La recuperación del libro fue sólo un primer paso para la recuperación de otra parte de la memoria colectiva de los ibreños. Juan Ledesma vio que en los programas de fiestas se recogían aspectos de indudable interés y que pueden servir de fuente documental para futuros investigadores y se puso a recopilarlos con la colaboración de Guadalinfo. El trabajo de campo realizado dio sus frutos y pronto reunió 68 programas de años correlativos, a partir de 1943, más uno de 1932. Él ha escaneado todas sus páginas, ordenado y convertido en formato digital PDF, que ha entregado a la biblioteca y a la hermandad de la Virgen de los Remedios. También tiene previsto enviar copias al IEG y a las bibliotecas de Andalucía y nacional. Ignacio Frías /Jaén