Realojo de los vecinos de El Polvorín en casas rehabilitadas de Castellar

José Rodríguez Cámara /Jaén
El Ayuntamiento desecha la idea de trasladar a los vecinos del ruinoso barrio de El Polvorín a viviendas prefabricadas. A cambio, pretende que estas veinte personas, en una situación de marginalidad, se instalen en casas que tiene previsto rehabilitar en el centro del municipio. La idea, en un primer momento, era que los vecinos de la barriada de El Polvorín, en la salida de Castellar hacia la carretera de El Condado, se trasladaran a viviendas prefabricadas.

    22 jun 2012 / 14:34 H.

     De esta forma, como explica el alcalde, Gabriel González, del PP, se pretendía acabar con la peligrosa situación en la que se encuentran unas veinte personas, incluidos más de media docena de niños, que, como explica, malviven en hogares que están casi en ruinas. Los problemas de estos vecinos se agravaron a raíz de los conflictos entre payos y gitanos en 2008. Desde entonces, el objetivo de las administraciones es terminar con este gueto y esto pasa por el realojo de las tres familias que residen. Pero, según denuncia el máximo responsable municipal, no es fácil. “Pides ayuda y se pasan la pelota los unos a los otros”, critica González, que desvela que tiene otra solución que espera que, de una vez por todas, llegue a buen puerto. Lo que pretende ahora es rehabilitar cinco inmuebles para que, aunque sea de forma provisional, se pueda dar un hogar digno a los habitantes de El Polvorín.
    El Ayuntamiento necesita, al menos, cien mil euros para acometer las obras necesarias. Estos fondos, aclara el máximo responsable municipal, se solicitaron al Estado, a través de la convocatoria del Programa de Fomento de Empleo Agrario. El proyecto ya está en la Subdelegación, que es la que revisa las solicitudes y decide si los ayuntamientos pueden recibir estas ayudas. Si todo sale según quiere el Gobierno local, el futuro de El Polvorín es su demolición, algo que ya se intentó en la anterior legislatura, cuando los socialistas estaban al frente del Gobierno local. Para dar este paso fue precisa la ayuda de la Justicia, ya que había problemas para localizar a los legítimos dueños de los inmuebles y se corría el riesgo de que presentaran reclamaciones. Este inconveniente, según el actual alcalde, ya está solventado.
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