Que ni el insulto ni el fraude queden impunes

Calumnia que algo queda. Que se mezcla aceite de oliva virgen extra con otros de menor calidad es cierto y verdadero. No hace falta que venga un informe de una universidad de Estados Unidos a decírnoslo, pero de ahí a llamar guarros y tramposos a los olivareros jiennenses con total impunidad y de forma generalizada dista un abismo. El estudio debería hacer montar en cólera desde los productores hasta a las administraciones, del  primero al último. La Interprofesional ha enviado una carta de queja a los autores del estudio, sí, pero con aclaraciones, no vaya a molestar demasiado. Y el Consejo Oleícola ya está tardando en reaccionar.  La operación Lucerna hizo mucho daño, pero más aún, que no se señalara a los culpables y a las marcas con nombres y apellidos por cobardía o torpeza política del subdelegado Juan Lillo, de forma que pagaron justos por pecadores. Si no tenía competencias, que hubiera invitado a hablar a quien las tuviera, porque la mancha del fraude salpicó a todos. Y aquí estamos. En Galicia todavía no han olvidado la intoxicación por  aceite de colza, que en 1981 afectó a más de 20.000 personas y causó la muerte a trescientas y pico. La confianza cuesta una vida ganarla y se pierde en un segundo.

Las cosas de comer. Junta y Ayuntamiento tienen en vilo a 170 familias que se han encontrado con que este curso empezaba sin comedor para sus hijos en el colegio. Resulta extraño que en marzo pasado se cerrara el mapa de comedores y nadie diese entonces la voz de alarma, de forma que han dado lugar a que empiece el curso y los padres se hayan dado con el problema en las narices. Después de sacudirse la culpa entre el delegado José Ángel Cifuentes y las concejalas Reyes Chamorro y Francisca Molina, ahora todo son llamadas al diálogo por el bien de los niños. Qué bonito. A mí me enseñaron que con las cosas de comer no se juega. Hay quien todavía tiene que aprender esa lección.

Mucha pasión. La Justicia tiene la última palabra, pero son inevitables los juicios paralelos. Lo que está pasando en el Real Jaén fuera del campo de fútbol no se lo merecen ni los jugadores, ni la afición. Sin entrar en detalles sobre las duras acusaciones contra el expresidente del club, Carlos Sánchez, lo que no es de recibo es echar por tierra el trabajo de una persona que, entre sus muchos defectos, el principal fue implicarse demasiado en la gestión del equipo. No solo él, sino casi toda su familia. Tanta pasión tampoco es buena.

Código Penal. Ruiz-Gallardón lo anunció hace meses, así que no debería causar ahora revuelo lo de la cadena perpetua revisable. Se lo tacha ya de ser el Código Penal más conservador de la Democracia. Pero dejar que los asesinos que no se arrepienten se pudran en prisión no es ni conservador ni progresista, simplemente es justicia, aunque, por desgracia, la nueva norma no tenga efecto retroactivo.

 

JUANA  GONZÁLEZ CEREZO "A mí me enseñaron que con las cosas de comer no se juega. Se ve que  algunos no lo aprendieron"

    16 sep 2012 / 09:35 H.