"Cazado" un septuagenario cuando conducía a contramano en la autovía
Un vecino de Martos, de 77 años, está imputado por un delito contra la Seguridad del Tráfico. La Guardia Civil le dio el alto, por conducir en sentido contrario por la autovía, cerca de su ciudad natal. Al realizarle la prueba de alcoholemia, se descubrió que iba ebrio.
Un vecino de Martos, de 77 años, está imputado por un delito contra la Seguridad del Tráfico. La Guardia Civil le dio el alto, por conducir en sentido contrario por la autovía, cerca de su ciudad natal. Al realizarle la prueba de alcoholemia, se descubrió que iba ebrio. Los conductores que se cruzaron de frente con él se asustaron y, después de esquivarlo, alertaron a las autoridades. De esta forma, le llegó a la Guardia Civil el aviso de que había un coche en la Autovía A-316, de Úbeda a Alcaudete, que iba a contramano. El vehículo, conducido por un marteño de 77 años, transitaba por los carriles que conducen al municipio alcaudetense, pero con la dirección contraria. Varias patrullas del Cuerpo se movilizaron para, cuanto antes, apartarlo de la carretera. Eran aproximadamente las diez de la mañana del miércoles. A las 10:30, se le consiguió dar el alto, tras varios minutos de persecución, exactamente, a la altura del punto kilómetro 81,600 de esta calzada, una de las que más tráfico soporta en la provincia. Los agentes, después de inmovilizar el vehículo, decidieron hacerle la prueba de alcoholemia al anciano que iba al volante. El examen reveló que, además de haber invadido el sentido contrario, el conductor estaba bajo los efectos del alcohol. Su tasa, por no mucho, casi llega al doble del límite legal permitido por la ley. Eso sí, los guardias no vieron en su actitud intencionalidad, sino que atribuyen lo ocurrido a una confusión del marteño. Por ello, se le imputó, no se le llegó a arrestar en el momento, aunque, eso sí, se le atribuye un delito contra la Seguridad Vial.
No fue la única imprudencia al volante que descubrió la Benemérita. Desde el miércoles, otros conductores fueron descubiertos cuando cometían infracciones. El jueves, sobre las nueve de la noche, cerca de la capital, agentes del Cuerpo sorprendieron a un hombre al volante de un coche, a pesar de tener el carné retirado. Lo curioso es que la restricción se la impusieron las autoridades francesas, por saltarse la ley en el vecino país galo. Ese mismo día, en Torredelcampo, se imputó a otro varón por conducir a pesar de no tener carné. Al día siguiente, el jueves día 4, en Rus, el Instituto Armado interceptó un coche y al volante iba un hombre que no podía conducir por haber perdido todos los puntos del carné. José Rodríguez Cámara / Jaén