09 jun 2014 / 22:00 H.
Junio es el mes de cerrar el curso académico, de hacer el último sprint para sacarse el curso o para optar a mejores resultados. A partir del jueves comienzan las pruebas de acceso a la universidad para los estudiantes andaluces. Pero parece ser que a parte de poner a prueba los conocimientos de los futuros universitarios, ponen a prueba el bolsillo de sus padres. El presupuesto dedicado a la matriculación de estos exámenes ronda los 90 euros por alumno. Cada estudiante ha de pagar alrededor de 58 euros por examinarse de la fase general y 15 por cada una de las específicas. Todo esto, sin contar con que para poder presentarse al examen, cada alumno debe presentar certificado de haber solicitado el título oficial de Bachillerato, que expide el Ministerio de Educación, lo que subiría unos 52 euros el total anteriormente calculado. Aun siendo Andalucía una de las comunidades en las que más barato resulta presentarse a la prueba, no se cuenta con ningún tipo de becas. Creo que la forma en la que estipula el pago debería reestructurarse y establecerse con un poco de más vista. Que a la hora de aportar el dinero para optar al título de bachiller obligatorio para presentarse a la selectividad se hace en cuestión de días desde que te dan las calificaciones hasta antes de los exámenes de la prueba de acceso, cuando luego llegan a tardar al menos dos años en facilitarte el título original en el mejor de los casos.