Protestas y respaldo en el juicio a la detenida el 19-J
María José viajó desde Linares a protestar por los recortes del Gobierno de España en la manifestación del pasado 19 de julio y acabó en la Comisaría de la Policía Nacional. El atestado dice que dio una patada en los genitales a un agente cuando trató de identificarla. Ayer, en el juicio, lo negó.
María José viajó desde Linares a protestar por los recortes del Gobierno de España en la manifestación del pasado 19 de julio y acabó en la Comisaría de la Policía Nacional. El atestado dice que dio una patada en los genitales a un agente cuando trató de identificarla. Ayer, en el juicio, lo negó.La expresión “dar una patada en los huevos” no solo es tremendamente malsonante, sino que si se pasa del dicho a hecho puede acarrear serias consecuencias, sobre todo si los genitales en cuestión son de un policía. Si los cubre un uniforme está más penado que si son de una persona “de paisano”. Por este motivo, María José declaró ante el tribunal del Juzgado de Instrucción número 1 de Jaén, ya que el Ministerio Fiscal la acusa de un delito de atentado a la autoridad por el que le pide —nada más y nada menos— que dos años de prisión, además de una multa de 60 días a 2 euros y 300 más en concepto de responsabilidad civil. María José, en todo momento, negó los hechos por los que se la acusa. Su declaración se basó en que acudió a la manifestación del 19-J y, cuando bajaba por Bernabé Soriano, vio que un grupo de policías nacionales no trataban especialmente bien a unos jóvenes —en la vista dijo que pensó que eran menores—. Por eso, según siempre su relato, sacó un dispositivo para tomar fotografías. En ese momento, cuenta que los agentes se lanzaron hacia ella para quitárselo con brusquedad y, además, la tiraron al suelo para reducirla. En ningún momento reconoce que se resistiera a los agentes, ni mucho menos que propinara una patada en los genitales.
En cambio, el relato de los cuatro agentes que prestaron declaración en la vista del Juzgado de Instrucción número 1 de Jaén difiere de su explicaciones —algunos dieron más detalles y otros, menos—. El agente supuestamente agredido ratificó el atestado policial —que llevó a María José ante el tribunal— y narró que vieron que —tras la manifestación autorizada— un grupo de personas hacía una especie de marcha. Explicó que se les indicó que acudieran allí para darle cobertura y señala que un grupo de jóvenes comenzó a insultarles. Continua la información, en la edición impresa de Diario JAEN
Enrique Alonso / Jaén