Prohíben a una mujer acercarse a su hija por darle cuatro golpes
Fernanda L. G. no podrá acercarse a su hija a menos de cien metros durante los próximos doce meses. Así lo ordena la Justicia, porque esta vecina de la capital pegó a la menor, dándole cuatro golpes en la cara. Además, la agresión se produjo en presencia de dos agentes de la Policía Nacional.
El 9 de agosto de 2011, la Comisaría se vio obligada a enviar una patrulla a un edificio del Polígono del Valle. Los vecinos alertaron de que se habían oído muchas voces a la hora de la comida. Dos funcionarios se personaron en la vivienda de la que provenían los gritos. Abrió Fernanda L. G., una vecina de la capital que, según la sentencia del Penal número 2, “tiene problemas derivados del consumo excesivo de bebidas alcohólicas”. Junto a ella salió al rellano del edificio una niña que, entonces, tenía tan solo 12 años.
En un momento dado, la mujer agredió a la menor. Le dio tres golpes en la cara. La resolución judicial relata que la pequeña intentó introducirse en la vivienda, en la que vive con su padre y hermanos y en la que, en algunas ocasiones, también reside la madre. En ese momento, Fernanda L. G. volvió a darle otro golpe, justo cuando la niña pasó a su lado. No le hizo nada grave. Ni siquiera consta en el procedimiento si fue necesario que la niña recibiera cuidados médicos. Sin embargo, la agresión fue presenciada por los dos agentes de la Policía Nacional, que advirtieron a la acusada de que estaba cometiendo una infracción penal. La respuesta de Fernanda L. G. fue: “Os tengo que rajar, nacionales de mierda, que no sois nada sin uniforme, no sois nada, cabrones, que yo no soy el maltratador, que el maltratador es mi exmarido”, tal y como consta en los hechos probados de la sentencia del Penal número 2 de Jaén. La resolución fue dictada con la conformidad, es decir, que la procesada reconoció los hechos.
Por ello, Fernanda L. G. fue condenada como autora de un delito de malos tratos en el ámbito familiar. Tendrá que realizar 56 días de trabajo en beneficio de la comunidad y no podrá ni acercarse a su hija a menos de cien metros durante un año. Tampoco podrá comunicarse con ella por teléfono, por mensaje de texto o por cualquier otro método.
En los próximos meses, está previsto que una vecina de Andújar se siente en el banquillo por hechos similares. Según el fiscal, la mujer golpeó a su hijo con una varilla en el brazo porque el chico, que entonces tenía 15 años, se había conectado a internet sin permiso. Se enfrenta a nueve meses de prisión por ello. Rafael Abolafia/Jaén