Golpe de la Guardia Civil a una banda profesional del robo de aceite

La Guardia Civil evita, otra vez, que los ladrones de aceite vuelvan a hacer de las suyas en la provincia y desarticula una banda formada, al menos, por once personas. En el marco de la operación 'Olivera', que todavía está abierta, se han esclarecidos robos en Jaén, Murcia, Badajoz, Almería, Toledo y Albacete.

    04 oct 2010 / 17:28 H.


    Las almazaras jiennenses son objetivo, de nuevo, de expertos en el robo de aceite de oliva. Como ya ocurrió en 2007, cuando cayó una banda de italianos dedicados a desvalijar depósitos de la provincia llenos de virgen extra, la Guardia Civil desarticula otro grupo especializado en este delito. La operación de la Benemérita,   bautizada como “Olivera”, se fragua en Murcia. Los investigadores del Instituto Armado se pusieron manos a la obra a raíz de un asalto a una aceitera de Bullas, en esta región, el pasado 19 de junio. Se sustrajeron 45.000 kilos de este oro líquido y los autores no escatimaron medios para cometer esta fechoría. Por los métodos empleados y por la constancia de acciones delictivas similares en Jaén, Toledo, Albacete y Badajoz, el Instituto Armado pensó que podía tratarse de un grupo organizado.
    En la provincia jiennense, en concreto, la Policía Judicial de la Guardia Civil, como se explicó a este periódico, ya estaba detrás de los autores de un robo en una almazara de La Puerta de Segura y de otros dos intentos más. De hecho, aunque el mutismo es absoluto por parte del Cuerpo, la operación continúa abierta, ya que hay sospechas de que la banda puede ser la autora de más golpes en Jaén y otras provincias españolas. Por el momento, la clave para acabar con estos “maestros” del robo de aceite está en Murcia, en una nave del polígono industrial Librilla. El almacén estaba vinculado con diez italianos y un español, todos detenidos y ya en prisión preventiva, por orden de los juzgados de Totana, donde se instruyen las diligencias. Para arrestar al grupo, fue necesaria una paciente labor de vigilancia con la que se descubrió que en las instalaciones no había apenas actividad. Sin embargo, como constató la Benemérita, la calma cesó los días 29 y 30 de septiembre, cuando llegaron varios camiones cisterna con matrícula del país transalpino. Todo apuntaba a un inminente robo y, el 1 de octubre, llegó. Ese día se perpetró un robo en una almazara de Purchena, Almería, de la que se llevaron más de cien mil litros de aceite. Los integrantes de la banda, que ya estaban vigilados, fueron localizados y detenidos de regreso a su base de operaciones, en el polígono industrial murciano. La intervención permitió también decomisar tres cabezas-tractoras de camión, cuatro remolques, tres turismos y dos furgonetas. Además, se halló material para la manipulación y el trasvase de aceite y documentación, muy valiosa para los investigadores. Los arrestados son los italianos G. P.; O. M.; N. F.; L. G.; S. A.; M. M., F. C.; A. D. P.; R. P. y F. C., este último con residencia en España, y el español A. S. V., de Murcia.
    La banda estaba muy organizada y, para cometer sus asaltos, además de emplear camiones cisterna de gran capacidad, contaban con turismos que realizaban labores de contravigilancia para burlar los posibles controles de las Fuerzas del Orden. Luego escondían el botín y ocultaban todo lo empleado en lugares seguros. La mercancía robada partía hacia Italia, donde era vendida, y, para ello, utilizaban documentación y simulaban ser una empresa legal.