Preocupación por el deterioro que sufre todo el entorno de la Catedral
Nuria López Priego /Jaén
A nadie le cabe duda de que la Catedral que ve pasar los días en la Plaza de Santa María es una 'joya'. Pero su entorno es otra cosa. Solares abandonados llenos de basura, edificios que amenazan ruina y una plaza marmórea destrozada la rodean, y, a pocos meses de que los “hombres de negro” de la Unesco hagan su aparición, el equipo de Gobierno aún no ha desvelado sus planes para adecentarla.
Nuria López Priego /JaénA nadie le cabe duda de que la Catedral que ve pasar los días en la Plaza de Santa María es una 'joya'. Pero su entorno es otra cosa. Solares abandonados llenos de basura, edificios que amenazan ruina y una plaza marmórea destrozada la rodean, y, a pocos meses de que los “hombres de negro” de la Unesco hagan su aparición, el equipo de Gobierno aún no ha desvelado sus planes para adecentarla.
Una certeza abrió, el viernes pasado, el corolario de la arquitecta Rufina Fernández sobre la Catedral de Jaén en su camino hacia el título de Patrimonio de la Humanidad: “Es la obra maestra de Andrés de Vandelvira, la construcción renacentista más innovadora y se convierte en el edificio emblemático, por lo que debe figurar con los conjuntos arquitectónicos de Úbeda y Baeza”. Su afirmación entusiasmó, pero el trayecto hasta lograr el objetivo es una carrera de obstáculos, y, en ella, el que está a examen no es solo el templo de Vandelvira. Como está cansado de repetir el presidente de la Federación de Vecinos Más Voluntades, Antonio Lozano, el entorno es tan importante como la Catedral. Y, en este caso, es víctima del abandono.
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