Por una mayor seguridad
La seguridad es una de los problemas que ahora mismo más preocupan a las personas que residen en el barrio de la Estación de Almería. Según explica el presidente de la Asociación de Vecinos, Pedro Molina, han reclamado al Ayuntamiento, en diferentes ocasiones, intervenir en este asunto, además de otras cuestiones. Una de ellas y fundamental para el colectivo son los robos que se suceden, desde hace tiempo, en la zona. “Llevamos un par de años padeciendo esta situación. Hay gente que se salta a las viviendas y, una vez dentro, ya poco se puede hacer porque no se ve el movimiento. Los últimos casos se sucedieron en las calles Camelia y Alhelí, donde destrozaron unas lamas de aluminio y se llevaron la dote de una pareja de novios. También se saltan a los patios y se hacen con macetas, figurillas y lo que pillan por delante”, alerta Molina. Denunciaron la situación en varias ocasiones y, de hecho, desde la Comisaría de la Policía Nacional están “en alerta”.
También solicitaron una vigilancia mayor para que se controle la venta de alcohol por parte de los jóvenes en zonas ajardinadas de la Estación de Almería en vez del lugar habilitado para ello, ubicado en la Estación de Madrid. “Hay parques, como el Europa, donde se practica y además, al finalizar, ni tan siquiera se molestan en tirar la botella al contenedor. Aunque también es cierto que en la calle Úbeda lo hemos visto menos. Pero se sigue practicando”, matiza. En este sentido, y con motivo de la campaña del área de Seguridad Ciudadana y la Policía Local para controlar la práctica del botellón, el concejal Juan Sánchez les mostró su intención de erradicarlo por completo.
Se suman, además, los problemas que, apunta el presidente del colectivo vecinal, se dan en las zonas de juegos infantiles. “En muchas ocasiones las utilizan críos mayores, por lo que el conflicto está servido si por ejemplo los primeros le pegan un pelotazo a los segundos, ya que los padres o abuelos que acompañan a los más pequeños ya entran en escena”, alerta. De hecho, recuerda que hace un par de semanas un vecino se vio implicado en algo similar pero sin llegar a las manos, por lo que el asunto llegó hasta la Fiscalía.
Los vecinos reclaman presencia policial, al igual que para los partidos en la pista deportiva que, en ocasiones, se celebran hasta altas horas de la madrugada. Lo que sí han constatado es que este año no se han celebrado carreras de vehículos en el entorno de la calle Úbeda. Por último, apunta a la preocupación de vecinos de las calles Pimpinela, Orquídea y Gladiolo por una plaga de cucarachas que no se termina de atajar porque, al parecer, no son adecuadas las labores para terminar con el ciclo de crecimiento. Finalmente, las raíces de las acacias en las calles Pensamiento, Gladiolo y magnolia también dan “calentamientos de cabeza”, puesto que levantan el acerado.