Platón se cuela en la cárcel
Antonio Heras / Jaén
Si el cuerpo es una cárcel para el alma, como decía Platón, las personas privadas de su libertad por orden judicial soportan una doble prisión. Para intentar hallar un equilibrio mental frente a situaciones difíciles, la asociación Nueva Acrópolis emprendió un ciclo de charlas filosóficas para los reos.
Antonio Heras / JaénSi el cuerpo es una cárcel para el alma, como decía Platón, las personas privadas de su libertad por orden judicial soportan una doble prisión. Para intentar hallar un equilibrio mental frente a situaciones difíciles, la asociación Nueva Acrópolis emprendió un ciclo de charlas filosóficas para los reos.
El colectivo que dirige Manuel Ruiz colará entre las rejas de la prisión, a través de sus charlas, a Platón, Aristóteles o Confucio. Trasladará a los presos “herramientas filosóficas” para que puedan sobrellevar mejor los avatares de la vida, que lo son más, lógicamente, al estar privados de la libertad.
Se ofrecerá una charla el segundo miércoles de cada mes, desde octubre hasta julio. A la primera cita acudió medio centenar de personas. “Me sorprendió mucho no solo la cantidad de gente que vino sino, también, el interés que noté, por las preguntas que hicieron y cómo parecía que se bebían las palabras”, relata Ruiz, doctor en Biología y estudioso apasionado de filosofía y antropología, que está muy acostumbrado a hablar en público tanto en las actividades de “Nueva Acrópolis” como del Grupo GEA. Un público que fue, además, muy heterogéneo: hombres y mujeres, mayores y jóvenes. “Las circunstancias que se viven en el interior de la cárcel hacen que una persona tienda a reflexionar sobre sí misma, sobre sus circunstancias”, razona el presidente del colectivo organizador. “Quizá por eso interese tanto esta actividad, por la posibilidad de ofrecer un perspectiva diferente, otro punto de vista”, aventura Ruiz. “En la primera charla hablé del ser humano como unidad, de cómo tenemos muchos intereses diferentes, difíciles de congeniar, y de cómo encontrar un equilibrio para este rompecabezas”. Más información, hoy en la edición impresa de Diario JAEN