Platero y yo: Cien años

Decía el alter ego de don Antonio Machado Juan de Mairena,  que por mucho que un hombre valga, nunca tendrá valor más alto que de ser hombre; pues así, siendo en el buen sentido de la palabra bueno como dijo el poeta en su  autorretrato,  comienzo este primer lunes de junio  que nos anticipa el calor, acordándome del “hombre” que nos dejó hace ya tantos años pero que sigue entre nosotros y sobre todo, entre los baezanos, soñando caminos de la tarde ¡las colinas doradas, los verdes pinos, las polvorientas encinas! Sobre el olivar, se vio a la lechuza volar y volar. San Cristobalón la quiso espantar al ver que bebía del velón de aceite de Santa María. Campo, campo, campo entre los olivos los cortijos blancos. Campo de Baeza, ¡ soñaré contigo cuando no te vea! Nos dejó Machado y también nos dejó Juan Ramón, este año se cumple el primer centenario de la publicación de la primera edición de “ Platero y Yo”, ese Platero que parece que hemos visto todos crecer, que conocemos desde chicos, este Platero atemporal , tierno y mimoso igual que un niño, que una niña; pero fuerte y seco por dentro como de piedra; ese Platero al que miraban los hombres del campo vestidos de limpio y despaciosos; ese Platero que cumple  100 años y sigue siendo pequeño, peludo,  suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro; ese Platero al que le gustan las naranjas mandarinas, las uvas moscateles, los higos morados;  ese Platero andaluz y universal pero sobre todo patrimonio de Moguer, su pueblo. Cuentan que cuando Juan Ramón recibió en San Juan de Puerto Rico el telegrama de Estocolmo de concesión del premio Nobel,  no hizo ni caso, estaba triste, su Platero estaba lejos, su patria también y Zenobia acababa de irse; hoy, 100 años después todavía hablamos de su obra como si Platero estuviera trotando por las últimas callejas del pueblo. ¿Platero? Y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe en no sé qué cascabeleo ideal.

    01 jun 2014 / 22:00 H.