Pitando el himno

La utilización de entidades deportivas con fines políticos tiene una larga tradición en España. El régimen franquista no disimuló lo más mínimo esta manipulación sirviéndose de directivas títere que ensuciaban y ridiculizaban la imagen de un club a mayor gloria del dictador. Hoy en día sorprende ver cómo, nada menos que, el FC Barcelona se presta a un juego parecido, bailarle el agua al independentismo catalán. El Barsa es en la actualidad un fenómeno mundial con ingresos estratosféricos y una filosofía de club envidiable, sus colores son reconocidos en todo el mundo y valores como el trabajo, la cantera o el buen juego son sus señas identitarias. Por esta razón sorprende tristemente como las últimas directivas han puesto al club al servicio del nacionalismo más excluyente. En España siempre hubo dos equipos en pugna por fidelizar a los ilusionados niños del país, cimentando una grandeza que ahora disfrutan y que tanto Real Madrid como Barcelona han basado en hacer sentir igual de culé o madridista al hincha de Vigo o Jaén que al del barrio de Sants o Chamartín. Por eso sorprende que una entidad, con vocación de universalidad, se haya descolgado de esta pugna dejando expedito el camino para la extensión del monocultivo merengue.
El desprecio del Barcelona por los seguidores del resto de España tendrá, seguro, onerosas consecuencias para el club a medio plazo, pero los efectos actuales ya son muy graves emocionalmente hablando. Los que hemos sido, somos y seremos culés, porque con la infancia no se negocia, nos sentimos cada vez más relegados de un club que se ha echado en manos de una ideología excluyente y selectiva en función de tú lugar de nacimiento.
Son innumerables las afrentas a símbolos que son de todos y detrás de los cuales no están presidentes de gobierno o ministros sino personas normales que no merecen el linchamiento continuo de sus emblemas. Es triste cuando lo peor de la política contamina aquello que no debiera tocar pero es mucho peor cuando lo hace para enfrentar, manipular y ofender.

    03 jun 2015 / 14:32 H.